Nueva York.- La ONU está dispuesta a refocalizar la aplicación de sus convenciones sobre drogas, pero advirtió que son los países firmantes de esos tratados los que deben cambiarlos, al reaccionar al pedido de algunos países de América Latina de revisar la estrategia contra las sustancias ilícitas.

"Veremos qué otra cosa podemos hacer para refocalizar la aplicación de las convenciones", dijo el jueves el director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Yuri Fedotov, tras lo manifestado la víspera en la Asamblea General de la ONU por varios presidentes latinoamericanos.

Sin embargo, Fedotov dejó en claro el jueves que son los países los que deben lanzar esa iniciativa y modificar las convenciones internacionales sobre drogas, como la de 1961 sobre estupefacientes, y que para ello se requiere un cierto consenso a nivel mundial.

"Tienen que enviar una petición oficial a la Secretaría General y luego habría una conferencia de los países firmantes de la convención para realizar modificaciones. Es un proceso que lleva tiempo. No lo puede iniciar solo un país, se necesita apoyo de un número de países firmantes. No creo que sea realista esperar una conferencia el año próximo", explicó.

El presidente Felipe Calderón, una de las cabezas más visibles de la lucha frontal contra el narcotráfico, instó el miércoles a la ONU a encabezar una discusión "sin falsos prejuicios" sobre la cuestión.

Cultivo de Coca

"Exijo a las Naciones Unidas que no solo participe, sino que encabece una discusión a la altura del siglo XXI, sin falsos prejuicios, y nos lleve a todos a encontrar soluciones con enfoques nuevos y eficaces", afirmó Calderón, en una posición compartida por el colombiano Juan Manuel Santos y el guatemalteco Otto Pérez.

De todos modos, Fedotov consideró que el trabajo que se está llevando actualmente para controlar el consumo de drogas está en el buen camino.

"Si quieren discutir algunas cifras, les puedo dar algunas cifras. Más de 200,000 personas mueren por consumo de drogas ilícitas en forma anual. Comparemos con tabaco y alcohol, que no están restringidos: 2,1 por año tabaco y 2,3 millones alcohol", dijo.

"Esto quiere decir que los resultados están llegando en el proceso de implementación de la convención. Puedo aceptar que necesitamos un mejor equilibrio entre diferentes aspectos de la aplicación de la covención, incluso si están funcionando limitando el consumo de drogas, mientras hay un aumento de muertes en el mundo por el consumo de tabaco y alcohol", agregó.

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