Sochi. En la antesala de la celebración de una cumbre con Irán y Turquía sobre el conflicto en Siria, y la visita del presidente sirio, Bashar al Assad a Rusia, Vladimir Putin elogió los éxitos militares de su homólogo sirio.

“En lo que respecta a nuestro trabajo común en la lucha contra el terrorismo en Siria, esta operación llega a su fin”, afirmó el mandatario sirio.

Además, Al Assad expresó a Putin el reconocimiento del pueblo sirio por la ayuda brindada por Rusia a la defensa de la integridad territorial y de la independencia de Siria.

Tras haber ayudado a Al Assad a ganar terreno frente a los rebeldes y los yihadistas, el jefe del Kremlin, principal apoyo del régimen sirio, busca relanzar el proceso de solución política a la guerra en Siria, que dejó más de 330,000 muertos y millones de desplazados desde el 2011.

cooperación

De acuerdo con el Kremlin, Putin sostuvo una conversación telefónica con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, para informarle de los principales resultados del encuentro con Bashar al Assad que tuvo lugar el 20 de noviembre, en el cual el líder sirio confirmó su compromiso con el proceso político y con llevar a cabo una reforma constitucional y elecciones presidenciales y parlamentarias.

Pese a los altibajos en la relación entre Moscú  y Washington, los dos jefes de Estado publicaron el pasado 11 de noviembre un comunicado en conjunto excluyendo toda “solución militar”. CRISIS

En el marco de la reunión de los mandatarios de Siria y Rusia, el distrito de Guta siguió siendo asediado por bombardeos cobrando la vida de civiles, donde además escasean la comida y los medicamentos.

Rusia patrocina con Irán, aliado de Al Assad, y Turquía, que apoya a los rebeldes, las negociaciones de Astaná, capital de Kazajistán, donde el gobierno y la oposición sirias han celebrado en el 2017 siete reuniones.

Además de las regiones de Idlib (noroeste), Homs (centro), Guta integra una de las zonas de reducción de conflictos, decretadas por Rusia, Irán y Turquía en la mesa de negociaciones de Astana.

Esas medidas permitieron rebajar la tensión y ahora Rusia busca que las negociaciones de Astaná, concentradas hasta el momento en los aspectos militares, desemboquen en una solución política.

A pesar de la reducción de la violencia, más de 13 millones de personas, casi la mitad de ellas niños, necesitan ayuda humanitaria en Siria, advirtió en un informe la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU.