La VIII Cumbre de las Américas cuyo tema es "gobernabilidad democrática frente a la corrupción" reúne este 13 y 14 de abril a Jefes de Estado y de Gobierno de la región en medio de algunos casos como los sobornos de la constructora Odebrecht y el caso de Cambridge Analytica, entre otros.

De acuerdo con Marco Fernández, profesor de la Escuela de Gobierno del TEC de Monterrey e investigador de México Evalúa, este tipo de cumbres múltiples permiten ver a México en una perspectiva comparada respecto al combate a la corrupción en otros países de la región.

“El valor de estas cumbres es aprender de otros colegas que se están enfrentando a retos similares como los que se observan en México para tratar de coordinar esfuerzos y acciones de lo que funciona y de lo que no para avanzar y ser más eficaces sobre la forma en que se establece un seguimiento puntual del gasto público, en la forma en que se comunica con mayor claridad a la sociedad para documentar puntualmente cuando hay corrupción”, manifestó el académico.

El investigador destacó que el hartazgo contra la corrupción es el común denominador y que el caso de la crisis política de Perú con el procesamiento de cuatro de sus expresidentes manda una señal de que nadie está encima de la ley.

“En este tipo de encuentros se firman acuerdos y se habla de la necesidad de impulsar políticas públicas y cooperación a nivel internacional para el seguimiento de redes de corrupción que operan de forma internacional pero lo que termina moviendo las acciones de los gobiernos es la presión ciudadana”, consideró.

En las discusiones del encuentro figura la importancia de la transparencia en la información gubernamental aunque no es suficiente para la rendición de cuentas. Mientras que otro desafío es el internet y los beneficios y peligros de las redes sociales como Facebook y las fake news en tiempos electorales.

La diáspora venezolana mantiene a la expectativa a la mayoría de los gobiernos, tema que será abordado en busca de una solución.

Marco Fernández consideró que la ausencia del presidente Donald Trump en el encuentro confirma la indiferencia hacía la región así como la prueba que vive el sistema político de Estados Unidos porque hay señales de corrupción en el nuevo gobierno en múltiples conflictos de interés, como el uso de recursos públicos para uso personal.

[email protected]