Washington. El gobierno de Estados Unidos está considerando regresar a Cuba a la lista de patrocinadores estatales del terrorismo, una medida que significaría otro gran golpe para las relaciones cada vez más tensas entre Washington y La Habana.

Hay un “caso convincente” de que Cuba debería volver a colocarse en la lista negra de Estados Unidos, en parte debido a su continuo respaldo al presidente socialista venezolano Nicolás Maduro y al refugio que brinda a los líderes del grupo rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, dijo bajo anonimato a Reuters un alto funcionario de la administración de Donald Trump.

La fuente no descartó que una decisión sobre la reincorporación de Cuba podría llegar a fines de año.

En lo que posiblemente fue un paso preliminar, la administración Trump anunció el miércoles que había vuelto a colocar a la isla gobernada por los comunistas en una lista separada de países que no cooperan plenamente con sus esfuerzos para combatir el terrorismo.

La Habana, que durante mucho tiempo ha negado cualquier vínculo con el terrorismo, rechazó el anuncio del Departamento de Estado del miércoles como “espurio”.

Regresar a Cuba a la lista negra sería un nuevo retroceso del detente que el ex presidente Barack Obama orquestó entre los viejos enemigos de la Guerra Fría. Su decisión de eliminar formalmente a Cuba de la lista de terrorismo en el 2015 fue un paso importante hacia la restauración de las relaciones diplomáticas ese año.

La designación de Washington como patrocinador estatal del terrorismo, que conlleva el potencial de sanciones y restricciones comerciales, pondría a Cuba en compañía de Irán, Corea del Norte, Siria y Sudán.

Las deliberaciones sobre si volver a enumerar a Cuba se centran en gran medida en las cuestiones legales necesarias para justificar el hecho de nombrar a un país como patrocinador del terrorismo, puntualizó la fuente anónima.

También figura en las discusiones el rechazo de Cuba a la solicitud de Colombia de extraditar a los líderes del ELN después de que el grupo se atribuyera la responsabilidad de un ataque en una academia de policía de Bogotá en enero de 2019 que mató a 22 personas, dijo el funcionario.

Otro tema que se espera que pese en la decisión de Washington es el hecho de que Cuba albergue a varios fugitivos estadounidenses, algunos de los cuales han vivido en la isla durante décadas.

Sin embargo, no está claro cuánto impacto práctico habría ya que la designación conllevaría a varias restricciones que actualmente ya están vigentes, como la prohibición de la ayuda económica de EU y la prohibición de las exportaciones de armas.

Venezuela sigue estando bajo la mira

El alto funcionario dijo que el gobierno de Estados Unidos también estaba considerando designar a varios de los servicios de seguridad de Venezuela como organizaciones terroristas, en parte por supuestos vínculos con el narcotráfico. Esos incluyen el servicio de inteligencia nacional, la agencia de contrainteligencia militar y la unidad de policía de élite, además de grupos paramilitares leales a Maduro.