La Habana. Cuba rechazó el día de ayer 15 de diciembre, un informe del gobierno de Estados Unidos que concluía que la radiofrecuencia dirigida era la explicación más plausible de las misteriosas dolencias sufridas por diplomáticos estadounidenses en La Habana y en otros lugares, calificándola de hipótesis más “muy improbables” que de “hechos demostrados”.

Entre el 2016 y 2018, decenas de empleados de la embajada de Estados Unidos, principalmente en Cuba, informaron síntomas que incluían pérdida de audición, vértigo, dolores de cabeza y fatiga, un patrón consistente con una lesión cerebral traumática leve que llegó a conocerse como el “síndrome de La Habana”.

La Academia de Ciencias de Cuba puntualizó que el informe de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos, encargado por el Departamento de Estado de Estados Unidos y publicado el 6 de diciembre, no brinda evidencia científica de la existencia de ondas de radiofrecuencia.

El presidente de la academia cubana, Luis Velázquez, dijo que “la investigación sobre estos problemas de salud se ha visto afectada por una falta de comunicación fluida entre científicos estadounidenses y cubanos”.

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