Caracas. En su primer viaje al exterior, Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, se reunió con su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, en Caracas.

“Te ratifico, sin vacilaciones, que por grandes que sean los desafíos podrán contar con Cuba hoy y siempre (...) Parecería que apoyar a Venezuela no está de moda, pero a nosotros no nos van a confundir, aquí estamos defendiendo la opción soberana de un pueblo y lo seguiremos haciendo”, sostuvo el líder cubano en una sesión de la Asamblea Constituyente.

Los mandatarios acordaron la ampliación de los acuerdos bilaterales con vistas a “crear riqueza”, algo que destacaron como la gran deuda pendiente en sus países, y analizaron nuevos proyectos industriales, agrícolas y mineros con vista a un plan a 10 años.

Por su parte, Maduro destacó que “sabemos que el tema pendiente, la tarea pendiente de nuestras revoluciones (...) es la tarea económica, es el desarrollo económico, productivo, el crecimiento, la creación de riqueza (...) la satisfacción de las necesidades materiales de nuestro pueblo”.

En una muestra de su estrecha relación con La Habana, Venezuela ha comprado este año alrededor de 440 millones de dólares en crudo extranjero y lo ha enviado directamente a Cuba en condiciones flexibles de crédito, que a menudo implican pérdidas.

Impugnan reelección

Tras 10 días de la reelección de Maduro, el opositor Henri Falcón acudió al Tribunal Supremo de Justicia para impugnar los resultados y pedir un nuevo llamado a elecciones.

En la acción judicial, Falcón demanda que se cometieron irregularidades como permitir la instalación de puntos oficialistas cerca de los centros de votación, que personas con limitaciones físicas sufragaran con asistencia de algún funcionario y que se entregaran bonos estatales a familias pobres días antes de las elecciones.

“Esas elecciones no existieron”, afirmó Falcón.