La Habana. La solicitud de pasaportes para ir al extranjero hecha por dos activistas cubanos, bajo la nueva reforma de viajes promulgada recientemente, reportó resultados mixtos el miércoles, al ser rechazada la solicitud de un exprisionero al mismo tiempo que una prominente bloggera tuiteó con entusiasmo una foto de su flamante documento de viaje.

Increíble!! Me llamaron a casa para decirme que ya estaba listo mi pasaporte! Acaban de entregármelo! :-) , escribió Yoani Sánchez en su cuenta de Twitter el miércoles por la tarde.

La solicitud de Sánchez del tan detestado visado de salida -que por décadas fue requerido para que los isleños salieran del país- fue rechazada al menos 20 veces. Los analistas llamaron a estos controles arbitrarios y humillantes, aunque las autoridades insistieron en que eran necesarios para evitar la fuga de cerebros.

Dicho requisito terminó el 14 de enero, cuando una nueva ley entró en vigor y eliminó el permiso conocido como tarjeta blanca, que Cuba negaba sistemáticamente a quienes consideraba contrarrevolucionarios en la nómina de intereses extranjeros y empeñados en atentar en contra del gobierno comunista.

Pero el caso de Ángel Moya, quien fue encerrado durante años debido a sus actividades políticas, indica que Cuba tiene la intención de ejercer una cláusula legal con la que se reservará el derecho de restringir los privilegios de viaje de algunos ciudadanos.

Moya, uno de los 75 activistas en contra del gobierno encarcelados durante la represión del 2003 sobre la disidencia, manifestó que fue a presentar los documentos y la cuota de 50 dólares para solicitar un pasaporte, pero que una empleada lo rechazó.

La funcionaria me comunicó, previa búsqueda en la base de datos, que yo estaba regulado (o sea tenía un obstáculo legal) y por interés público no se me podía tramitar el pasaporte , indicó.

Afirmó que la empleada le mostró la pantalla de su computadora y el expediente no contenía una razón específica por la cual no se le permitió solicitar el documento.

Pero la ley viaje contiene lenguaje reservándose el derecho de retener los pasaportes por razones de interés nacional.