El canciller cubano Bruno Rodríguez criticó hoy el ataque bélico perpetrado por Estados Unidos contra Siria y respaldó al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro, al participar en la sesión plenaria de la VIII Cumbre de las Américas,

Rodríguez señaló en la cita americana que la acción militar estadounidense, “unilateral, ilegal, sin evidencias ni conclusiones de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, cuyo equipo busca pruebas en el terreno, constituye una flagrante violación de los principios del Derecho Internacional”.

Alertó que el ataque bélico contra Siria “agudizará el conflicto en ese país y en la región. Cuba rechaza firmemente el empleo de armas químicas y otras de exterminio en masa por cualquier actor y en cualquier circunstancia”.

En cuanto a Venezuela, puntualizó que la “exclusión” del presidente Maduro de la VIII Cumbre de las Américas, a petición del Grupo de Lima y decidida por el gobierno peruano, “es una afrenta a todos los pueblos de nuestra América y un retroceso histórico” impuesto por el gobierno de Estados Unidos.

A juicio de Rodríguez, “los hechos recientes demuestran que la Organización de Estados Americanos (OEA), y especialmente su secretario general (Luis Almagro, quien participa en la Cumbre), son meros instrumentos de los Estados Unidos”.

Según el canciller cubano, “ahora el objetivo es restablecer la dominación imperialista, destruir las soberanías nacionales con intervenciones no convencionales, derribar gobiernos populares, revertir las conquistas sociales y restaurar, a escala continental, el neoliberalismo salvaje”.

Al abordar la situación de Brasil, Rodríguez calificó como “preso político” al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, detenido en la cárcel por una causa por corrupción, “y cuya libertad demandamos”, y denunció el ocultamiento de la corrupción existente entre los políticos “conservadores” de la región.

Denunció que “hoy existe el peligro del retorno al uso de la fuerza, la imposición indiscriminada de medidas coercitivas unilaterales, incluso de golpes militares cruentos”.

Indicó que las naciones latinoamericanas “siguen siendo saqueadas, intervenidas y vilipendiadas por el imperialismo norteamericano que invoca la doctrina Monroe para ejercer dominación y hegemonía sobre nuestros pueblos”.

Rodríguez deseó éxito a Venezuela en sus próximos comicios, programados para el 20 de mayo de este año, y reiteró que América Latina y el Caribe deber ser una zona de paz.

En el plano bilateral con Estados Unidos, recalcó que “Cuba no aceptará amenazas ni chantajes” del gobierno de Donald Trump y subrayó que su país “no desea la confrontación, pero no negociará nada de sus asuntos internos ni cederá un milímetro de sus principios”.

“El bloqueo y la persecución financiera se endurecen, provocan privaciones a nuestro pueblo y violan los derechos humanos, pero crece también el aislamiento del gobierno estadounidense en todo el mundo, en la propia sociedad estadounidense, en la emigración cubana respecto a esa política genocida, obsoleta y fracasada”, dijo.

Respecto al proceso político interno cubano, el canciller recordó que “el próximo 19 de abril, en el año 150 de nuestras luchas de independencia, con la constitución de una nueva Asamblea Nacional del Poder Popular, culminarán las elecciones generales”.

“Las cubanas y cubanos, especialmente los más jóvenes, estrechamente unidos al partido, que es el partido de la nación, fundado por Martí y por Fidel, junto a Raúl, conmemoraremos firmes, seguros y optimistas la victoria contra la agresión mercenaria de Playa Girón”, señaló.

Rodríguez indicó que en la región existen “tendencias neofascistas y se prometen muros, la militarización de fronteras, deportaciones masivas, incluso de niños nacidos en el propio territorio norteño”, en alusión a Estados Unidos.

Al igual que el presidente boliviano Evo Morales en su intervención, el canciller cubano dijo: “no olvido la ausencia de Puerto Rico” de la cita americana, y “recuerdo que las (islas) Malvinas son argentinas”.