El gigante energético British Petroleum (BP) avanzaba ayer en la implementación de soluciones no probadas para detener el derrame de petróleo de un pozo dañado en el Golfo de México, el cual se está acercando a las costas y amenaza con provocar un enorme desastre ambiental, no obstante BP retrasará el nuevo intento de sellar la fuga de crudo que ha generado la mayor marea negra en la historia de EU con una nueva campana metálica.

El director de operaciones de la petrolera británica, Doug Suttles, había mencionado que la colocación de la nueva campana se llevaría a cabo entre hoy y mañana, pero un portavoz de la empresa ha corregido esa afirmación, postergando la operación alrededor de una semana.

Tres semanas después del incidente en la plataforma Deepwater Horizon, el día miércoles por vez primera BP sumergió una cámara de video para grabar la tubería rota de la que sigue brotando petróleo sin control a un ritmo de 5,000 barriles de petróleo diarios (unos 795,000 litros).

La firma con sede en Londres también lucha por salvar su reputación empañada.

BP, Transocean y Halliburton están siendo investigadas por su responsabilidad en la explosión de una plataforma el 20 de abril que causó la muerte a 11 trabajadores y provocó el que podría ser el derrame de crudo más devastador en la historia de Estados Unidos.

Científicos dijeron que los pantanos costeros amenazados por el derrame, que proveen un hábitat crítico para aves de la zona y sirven como centros de reproducción para las valiosas reservas de camarones y ostras de la región, ya están menguando por la erosión y la urbanización.

La polución del crudo aceleraría el proceso al matar la vegetación que mantiene la cohesión de las marismas. Además es una amenaza para los pilares económicos de la zona, entre los que están la pesca, el turismo y la vida salvaje.

Si permitimos que el petróleo llegue y toque las marismas, eso nos dejará fuera de operaciones por unos cinco a seis años , dijo Rodney Dufrene, dueño de un barco camaronero en Louisiana.

Éxito incierto

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés) indicó que el crudo seguía propagándose gracias a los vientos y corrientes, y que los vientos sudestes de esta semana podrían llevar al crudo más cerca de la isla Breton Sound y del delta del Mississippi.

El petróleo observado al oeste cerca de la costa del delta de la bahía de Timbalier podría amenazar las costas al oeste como la bahía de Atchafalaya para las últimas horas del jueves , precisó NOAA en su sitio web.

Los inversores han reducido en unos 30,000 millones de dólares el valor accionario de BP desde el incendio en la plataforma petrolífera el 20 de abril.

La compañía dijo el jueves que el derrame ha costado hasta ahora 450 millones de dólares.

Sus acciones registraron una leve alza al mediodía en Londres, tras semanas de bajas.

Mientras soldados y voluntarios ayudaban con esfuerzos de contención, BP avanzaba con varios esfuerzos submarinos.