Los Ángeles. Dos grandes incendios en California —el Camp Fire, en el norte del estado, y Woolsey, en el sur— dejan ya 25 muertos y más de 300,000 evacuados: se trata de gente que lo perdió todo, incluso sus vidas. Y aún así, la respuesta que el presidente Trump dio a los hechos desde París, a través de su cuenta de Twitter, volvió a generar indignación.

Trump escribió un tuit en el que acusaba, una vez más, al gobierno del estado de California de los incendios. Según él, las autoridades locales realizan un pobre manejo del problema, por lo que las amenazó con quitarles el apoyo económico que reciben para combatirlos.

“No hay razón para estos incendios forestales masivos, mortales y costosos en California, excepto que el manejo forestal es tan pobre. Miles de millones de dólares se dan cada año, con tantas vidas perdidas, todo debido a la mala gestión de los bosques. Remedio ahora o no más pagos federales”, expuso.

Uno de los primeros en reaccionar fue el presidente de los Bomberos Profesionales de California, Brian K. Rice, en una declaración escrita: “El mensaje de Trump atacando a California y amenazando con quitar la ayuda a las víctimas de los incendios cataclísmicos revela que está mal informado, es inoportuno y degradante para quienes están sufriendo, así como para los hombres y mujeres en las líneas del frente (incendios)”.

Rice criticó duramente que el presidente Trump haya escogido atacar las políticas de manejo forestal de California en un momento en el que mujeres y hombres luchan contra el fuego devastador.

La asociación que preside Rice representa a más de 300,000 bomberos y paramédicos en California y en su página oficial de Internet se puede leer el mensaje: “Los desastres naturales no son ‘rojos’ o ‘azules’, se destruyen independientemente del partido”.