Roma. Un estadounidense acusado de apuñalar a un oficial de policía italiano afirma que actuó en defensa propia, debido a que él pensaba que estaba siendo estrangulado.

Sin embargo, Finnegan Lee Elder, de 19 años, no tenía marcas en el cuello que indicaran signos de estrangulamiento, escribió la jueza Chiara Gallo en un fallo.

Sobre Gabriel Christian Natale-Hjorth, de 18 años, y que también participó en el asesinato, Gallo dijo que ambos estadounidenses eran peligrosos y mostraban una “ausencia total de autocontrol”.

La muerte del policía Mario Cerciello Rega ha indignado a los italianos, y como muestra de ello al funeral acudieron cientos de personas y funcionarios en la iglesia donde Cerciello Rega se casó 43 días antes de su muerte.

El primer ministro Giuseppe Conte calificó la muerte del oficial de 35 años como una “herida profunda para el Estado”. Sus dos viceministros, Salvini y Di Maio, siguieron el evento a través de la televisión pública.

Las autoridades italianas dicen que Cerciello Rega fue asesinado después de que atendiera una demanda de robo y tráfico de drogas que involucraba a los dos estadounidenses.

El asesinato ha estado rodeado de especulaciones. El primer relato oficial señalaba a los dos turistas estadounidenses robando la mochila de un traficante de cocaína en el barrio de Trastevere, tras darse cuenta de que les había vendido aspirina triturada en lugar de droga.

El traficante llamó a la policía sin decir que en su interior llevaba droga. La policía asistió al lugar señalado y uno de los dos turistas lo apuñaló.

Edgar Finnegan Lee confesó ser el autor del crimen. “Nunca había visto a un policía sin uniforme”, al decir que lo había confundido con el narcotraficante. ¿Un traficante alerta de que fue robado?