Robert.- Ingenieros de BP Plc buscaban el domingo una solución luego de sufrir un revés en su intento por contener el petróleo que fluye al Golfo de México con un enorme domo de metal, destruyendo las esperanzas de una rápida solución temporal al desastre ambiental.

La compañía está evaluando el próximo paso, luego de que debió hacer a un lado en el lecho marino el domo de contención de cuatro pisos debido a la acumulación de gas cristalizado que obligó a suspender el esfuerzo.

Cubrir la filtración con la estructura era visto como la mejor manera de contener el flujo de crudo desde el pozo en el corto plazo.

BP espera tardar dos días en delinear su próxima medida, dijo el jefe de operaciones Doug Suttles.

" La gente está trabajando sin parar en las oficinas centrales de BP", dijo el almirante Thad Allen de la Guardia Costera estadounidense a la emisora National Public Radio el domingo. Aunque guiar las operaciones en una profundidad de 1,6 kilómetros complicaba el desafío, señaló.

"Estamos de hecho lidiando con una fuente que no tiene acceso humano", dijo Allen.

Al menos 5.000 barriles (795.000 litros) de petróleo al día son emanados al Golfo desde que la plataforma Deepwater Horizon explotó el 20 de abril, causando la muerte de 11 trabajadores.

En Dauphin Island, Alabama, una barrera de islas y centro vacacional lleno de bañistas de fin de semana, los visitantes hallaron el sábado bolas y gotas de alquitrán en las costas a lo largo de 800 metros de playa de arenas blancas y alertaron a los medios y autoridades.

El derrame amenaza con ser un desastre ecológico para playas, refugios de vida natural y campos de pesca en Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida. Además obligó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a replantearse planes para abrir más aguas a la perforación en busca de crudo.

El presidente ejecutivo de BP, Tony Hayward, dijo al diario británico Telegraph el domingo que podrían pasar semanas o meses antes de que el derrame esté bajo control. Hayward señaló que la compañía podría gastar 10 millones de dólares al día en los esfuerzos de limpieza.

Ingenieros de BP estaban explorando caminos para superar el problema del domo contenedor con hidratos de gas, esencialmente metano semilíquido que impide que el petróleo sea retirado por la parte superior de la caja.

Barajando opciones

Las posibles soluciones pueden incluir el uso de agua caliente para calentar los hidratos en el fondo marino, o la utilización de hidrocarburos como metanol para hacerlos menos espesos, agregó Suttles.

Si el problema es resuelto, ingenieros adjuntarían un ducto al domo y bombearían el petróleo capturado a un tanquero en la superficie. La meta era recuperar cerca del 85 por ciento del crudo derramado.

" Esperemos y recemos para que este domo funcione", dijo el senador republicano Richard Shelby de Alabama a CNN. "Si no funciona, no se a dónde vamos", agregó.

Suttles dijo que BP puede comenzar ahora a intentar tapar el mecanismo de prevención de explosiones o adjuntar uno nuevo sobre el original.

BP también está perforando un pozo de alivio para detener la salida de petróleo, pero la tarea tomará de dos a tres meses.

Cerca de 270 botes desplegaron barreras flotantes protectoras y utilizaron dispersantes para deshacer el espeso petróleo el viernes. Las tripulaciones han desplegado casi 270.000 metros de barreras flotantes y vertido cerca de un millón de litros de dispersantes químicos.

Un equipo de decenas de trabajadores contratados por BP con botas y guantes de goma fue enviado al lugar para poner grupos de fibras sintéticas especiales que absorben el petróleo, levantar una valla que impida el paso al agua y tomar muestras de agua para pruebas. La playa permaneció abierta.

Las bolas de alquitrán serán examinadas en los próximos días para determinar si provienen de la mancha de crudo en el Golfo.

El alcalde de Dauphin Island, Jeff Collier, dijo que sospecha que provienen de la filtración, pero que sólo las pruebas podrían confirmarlo.

Un portavoz del Comando de Respuesta Unido al derrame en Mobil dijo que el alquitrán que está llegando a las playas es "algo común" en las costas de Alabama, pero algunos residentes locales no estuvieron de acuerdo.

"Nunca había visto esto y vengo aquí una vez a la semana cada verano. Esta es la primera vez que he visto algo similar aquí", dijo Molly Hunter, de 34 años, de Mobile, sosteniendo un pedazo de alquitrán del tamaño de su mano abierta.

El mayor contacto del derrame con las costas se ha dado hasta el momento en las deshabitadas islas Chandeleur frente a Luisiana, mayormente destinadas a una reserva de vida silvestre.

En la explosión inicial, una nube de gas natural envolvió a la plataforma y estalló justo cuando funcionarios de BP visitaban el lugar para celebrar siete años sin accidentes en los cuarteles de la tripulación en la plataforma, según han relatado sobrevivientes.

Según transcripciones de las entrevistas, conseguidas por Robert Bea, un profesor de ingeniería de la Universidad de Berkeley, una gigantesca burbuja de metano subió por el ducto del taladro y llegó el aire sobre la cubierta de la plataforma con gas inflamable, seguido de un flujo de crudo hirviendo que saltó a la cubierta y se encendió.

Responsabilidad

En Bayou La Batre, corazón de la industria de alimentos marinos de Alabama, los muelles estaban casi sin movimiento debido a que miles de productores de camarones y procesadores de mariscos y pescados seguían sin operar por las restricciones a la pesca provocadas por el derrame.

Cerca de 30 plantas procesadoras de ostras se han quedado sin producción y cerradas, dejando hasta 900 personas sin trabajo, dijo Wayne Eldridge, propietario de J&W Marine Enterprises.

"Estoy arruinado", dijo Eldridge. "Lo peor es que tenemos 35 personas desempleadas", agregó.

El presidente ejecutivo de BP dijo el viernes que los 75 millones de dólares de límite legal sobre la responsabilidad de las firmas, que algunos legisladores estadounidenses desean subir, no serían una restricción y renovó las promesas de cumplir con todos los reclamos "legítimos" por el derrame.

BP sufrió otro golpe cuando la agencia calificadora Standard & Poor's rebajó de estable a negativa su perspectiva para la gigante petrolera británica e indicó que nuevas reducciones eran posibles.

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