La superficie del enorme derrame de petróleo en el Golfo de México ha triplicado su área en momentos en que aumentan los temores de los expertos sobre que pudiera ser más devastador de lo que creían hace apenas dos días.

El jefe de la Guardia Costera, el almirante Thad Allen, recién designado a nivel federal para hacer frente a la marea de crudo, dijo el sábado que era imposible calcular de forma precisa cuánto petróleo escapa del pozo submarino.

''Es imposible un cálculo exacto del volumen de crudo que se fuga de la tubería'' debido a que el lugar se encuentra a unos 800 metros de profundidad, expresó Allen en conferencia de Prensa.

La Guardia Costera ha calculado que unos 757 mil litros (200 mil galones) de crudo escapan a diario del pozo submarino, lo cual implica un total de seis millones de litros (1.6 millones de galones) desde la explosión del 20 de abril en la que perecieron 11 trabajadores.

El desastre ambiental podría exceder al del buque cisterna Exxon Valdez, que derramó 41.6 millones de litros (11 millones de galones) en 1989 frente a las costas de Alaska.

El presidente Barack Obama planeaba viajar a la costa del Golfo de México el domingo para conocer en persona de los esfuerzos para contener el enorme derrame.

Mientras tanto han surgido documentos de la firma petrolera British Petroleum PLC, que demuestran que ésta habría minimizado la posibilidad de que ocurriera un accidente catastrófico en la plataforma petrolera que hizo explosión. BP utilizaba la plataforma, la cual pertenecía a la firma Tansocean Ltd.

Se desconoce hasta qué lugares llegará la marea negra, pero ha alcanzado ecosistemas delicados cercanos a las costas y continua sin ser contenida, lo cual ha suscitado temores de que el crudo que escapa del pozo submarino en el golfo podría ser mayor a lo calculado.

La mancha de crudo triplicó su superficie en más o menos un día, desde un tamaño de Rhode Island a poco menos que la dimensión de Puerto Rico, según imágenes tomadas por satélites europeos principalmente y analizadas por la Universidad de Miami.

El jueves, el tamaño de la marea negra era de 1.150 millas cuadradas (1.850 kilómetros cuadrados) , pero para la noche del viernes se había extendido a 3.850 millas cuadradas (6.195 kilómetros cuadrados) , dijo Hans Graber, director ejecutivo del Centro para Teledetección Avanzada Tropical del Sureste, de la universidad.

''El manchón de crudo se extiende a una velocidad mayor a la calculada'', dijo el sábado Graber a The Associated Press.

El profesor Ed Overton, de la Universidad Estatal de Louisiana y quien encabeza un equipo federal de evaluación de peligro químico, advirtió sobre la posibilidad de que sean engañosas las imágenes tomadas por los satélites.

Los satélites no pueden medir el espesor de la marea negra y por lo tanto es difícil calcular cuanto petróleo flota en el mar.

Otro problema es que la marea negra no es una sola mancha del tamaño de una isla, sino que está formada por ''pequeños manchones de crudo en una enorme superficie de agua'', expresó Overton.

Los expertos también han advertido que si la marea negra aumenta de tamaño sin ser contenida, las corrientes marinas podrían llevársela más allá de los callos de Florida y sobre la costa este de Estados Unidos.

Los callos de Florida poseen la única barrera de un arrecifes de corales vivos de Norteamérica y es la tercera mayor del mundo. Casi 84% de los arrecifes coralinos del país se ubican en Florida, hábitat de cientos de especies marinas que se reproducen y desovan ahí.

Los pescadores, frustrados porque sus botes estuvieran inactivos el sábado, deseaban contribuir a la contención del crudo que flota en el mar en tanto que el oleaje violento impidió de nuevo a los equipos especializados el retiro de la mancha de petróleo.

/doch