La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito dictaminó que el gobierno de Donald Trump no puede cancelar la Acción Diferida del 2012 (DACA), que protege de la deportación a unos 700,000 jóvenes que llegaron al país antes de los 16 años y se les conoce como dreamers.

El fallo le propina un nuevo golpe al presidente en su intento por detener el programa que el expresidente Barack Obama activó en el 2014 para proteger a menores que llegaron con sus padres.

Un pánel de tres jueces decidió mantener en vigor un fallo emitido por una Corte federal de California el pasado 9 de enero, que ordenó al gobierno restituir el programa en los mismos términos en que se encontraba el 5 de septiembre del 2017, cuando fue cancelado por el entonces fiscal general, Jeff Sessions.

En el dictamen, el pánel concluyó que la decisión del gobierno era “arbitraria, caprichosa y no estaba apegada a la ley”.

El fallo ocurre tres días después de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) pidió a la Corte Suprema de Justicia revisar el programa sin tomar en cuenta las acciones legales que estén en manos de tribunales inferiores y un día después del despido de Sessions, uno de los principales opositores del programa.

La decisión sólo implica que el programa DACA se mantiene en vigencia, mas no que pueden ser admitidas nuevas aplicaciones.

Ahora, habrá que esperar para ver si el presidente Trump eleva de nuevo el caso al máximo tribunal.