La corte Suprema de Estados Unidos falló a favor de Jack Phillips, un pastelero que se negó a diseñar un pastel de bodas para una pareja homosexual alegando motivos religiosos.

En la sentencia, redactada por el juez Anthony Kennedy, que deja muchas preguntas sin respuesta, la corte sostuvo que la decisión de la Comisión de Derechos Civiles de Colorado no había tomado en cuenta adecuadamente las creencias religiosas del panadero Jack Phillips.

Los magistrados concluyeron que para el confitero cristiano “crear un pastel de bodas para una pareja del mismo sexo sería el equivalente a participar en una celebración contraria a sus creencias más profundas”.

Dos de los cuatro magistrados considerados liberales de la Corte, Stephen Breyer y Elena Kagan, se unieron a los cinco jueces de tendencia conservadora en la decisión del juez Kennedy. Tan sólo se opusieron Ruth Bader Ginsburg y Sonia Sotomayor, las otras dos juezas de tendencia liberal.

“La hostilidad de la comisión fue inconsistente con la garantía de la Primera Enmienda de que nuestras leyes se apliquen de una manera que sea neutral respecto de la religión”, escribió Kennedy, refiriéndose a la Primera Enmienda de la Constitución de EU.

La comisión de Colorado había dicho que Phillips violó la ley antidiscriminación de Colorado que prohíbe a las empresas negarse a prestar servicios por motivos de raza, sexo, estado civil u orientación sexual al rechazar a la pareja gay David Mullins y Charlie Craig en el 2012.

Para muchos defensores de los derechos LGBT, este fallo fue interpretado como un retroceso a su decisión del 2015 de reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo que, además, permitiría a otros negocios negar servicios a la comunidad gay.