Lima. La impopularidad unifica a Latinoamérica. Al menos así parece, cuando se analiza un conjunto de encuestas sobre el apoyo que los ciudadanos de cada país entregan a sus respectivos presidentes.

Mañana inicia la Cumbre de las Américas cuyo preámbulo regional es la corrupción.

Como se puede observar en el gráfico de la página, Sebastián Piñera y Martín Vizcarra salvan su respectiva popularidad; sin embargo, hay que considerar que tienen pocas horas al frente de sus países.

Los mandatarios de México, Colombia y Brasil se encuentran en el fondo de la lista. Trump y Maduro no fueron incluidos debido a que no asistirán a la Cumbre.

Corrupción, el tema estelar

La ausencia de Trump podría hacer desistir a otros mandatarios de la región, incómodos con la agenda de una cumbre que tiene como tema central la corrupción, una lacra que ha hecho caer al presidente peruano, Pedro Pablo Kuzcynski —sustituido por su vicepresidente Martín Vizcarra—, y que ha llevado a la cárcel al exmandatario brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.

Será una cumbre de “heridos más que de grandes líderes”, señala la analista política peruana residente en Chile, Lucía Dammert.

Los organizadores esperan una veintena de mandatarios, entre ellos, los de Brasil, Chile, Ecuador, Colombia, Canadá, Panamá u Honduras. La lucha contra la corrupción pasó a primer plano de una Cumbre de las Américas sin Donald Trump, que aspiraba a convertir la cita regional del fin de semana en Lima en una ofensiva diplomática contra el régimen venezolano de Nicolás Maduro.

La ausencia del presidente de Estados Unidos deja sin brillo un cónclave hemisférico ya deslucido por problemas de la región y la difícil relación con la administración del imprevisible Trump.

Será la primera ausencia de un presidente estadounidense en este encuentro hemisférico desde su creación por el demócrata Bill Clinton en 1994 para promover el libre comercio y los derechos humanos en la región.

“Por primera vez en muchos años, Estados Unidos ha dejado de tener una agenda proactiva con América Latina y esta decisión sólo reafirma esta posición”, critica Dammert.

“Para Trump, América Latina, con la posible excepción de México, está a nivel del vicepresidente. El mensaje, que todos más o menos intuíamos, ahora no puede ser más claro y así lo leerá la región, y también China”, dice a la AFP Kevin Casas, exvicepresidente de Costa Rica y director de Analítica Consultores.

Venezuela en la mira

Tras viajar el pasado año para reunirse con los presidentes de Argentina, Chile, Colombia y Panamá para incrementar la presión sobre el régimen de Nicolás Maduro, el vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence, espera lograr “de manera colectiva que los actores antidemócraticos de la región rindan cuentas por sus acciones”.

Los organizadores esperan también la presencia del cubano Raúl Castro, que tiene previsto entregar el poder a finales de abril, tras la histórica foto que protagonizara hace tres años en Panamá junto al entonces mandatario estadounidense, Barack Obama, quien promovió un deshielo con la isla ahora en entredicho por su sucesor en la Casa Blanca.

Más de 2,000 personas participarán en Lima en los numerosos foros —pueblos indígenas, sociedad civil, jóvenes, parlamentos o empresarios— que preceden a la Cumbre.

La hija mayor de Trump, Ivanka Trump, será oradora en la cumbre empresarial organizada por el Banco Interamericano de Desarrollo en el marco de la cita hemisférica. Ivanka anunció que presentará “una nueva iniciativa para impulsar el empoderamiento económico de las mujeres en la región”.

Por lo pronto, la impopularidad de los líderes unifica a Latinoamérica.