Lima. La corrupción es el peor enemigo de las democracias en las Américas, una región que en el último mes vio caer a un gobernante de derecha en Perú y encarcelar a un expresidente de izquierda en Brasil.

La Cumbre de las Américas, que se llevará a cabo el 13 y 14 de abril en Lima, cuyo tema es “gobernabilidad democrática frente a la corrupción”, busca establecer una mayor cooperación regional frente a un flagelo que no conoce ideologías e involucra por igual a empresarios privados y funcionarios públicos, afectando perversamente a los sectores más desfavorecidos de la población que ven postergadas obras de desarrollo en su beneficio.

“La corrupción es la que no deja desarrollar al Perú. Es la que no permite que se puedan hacer más proyectos con el ahorro del dinero que se puede hacer en cada uno de ellos”, advirtió el debutante presidente, Martín Vizcarra, al graficar el impacto de una plaga difícil de erradicar en una de las regiones del mundo con mayores desigualdades sociales.

La ironía de la cita es que el presidente anfitrión llegó al poder el 23 de marzo, tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, un exbanquero de Wall Street y liberal de derecha, quien mintió sobre negocios de sus empresas con la empresa brasileña Odebrecht. Hasta entonces Vizcarra era su vicepresidente.

Kuczynski se convirtió en el primer presidente en ejercicio en América en caer por denuncias de vínculos con la empresa brasileña Odebrecht y el intento de compra de votos en el Congreso para evitar su destitución.

La operación Lava Jato, la mayor investigación contra la corrupción de la historia de Brasil llevó a la cárcel cio al expresidente Lula da Silva, por corrupción pasiva y lavado de dinero.

En tanto, el caso de los denominados “Papeles de Panamá” revelaron operaciones en centros financieros offshore de antiguos y actuales miembros de gobierno así como de mandatarios latinoamericanos.