Corea del Sur y Japón prometieron permanecer unidos frente a Corea del Norte al inicio de una cumbre regional, donde probablemente presionarán a China por su renuencia a responsabilizar a Pyongyang por el hundimiento de un barco surcoreano.

Líderes de las tres grandes potencias del noreste asiático se reunirán en Seogwipo, un centro vacacional en la isla surcoreana de Jeju, para fomentar los planes de una mayor cooperación e integración económica de la región.

Pero la disputa entre ambas Coreas se ha robado la atención.

Ambos países de la dividida y fuertemente armada península se encuentran en un profundo estancamiento después de que un buque de guerra surcoreano fue torpedeado a fines de marzo, causando la muerte de 46 marineros, y Seúl ha concluido que fue responsabilidad de Corea del Norte.

En diálogos de dos días, el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, el primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, y el primer ministro chino, Wen Jiabao, probablemente repasarán la disputa, la cual ha provocado distancia entre China y sus vecinos, los cuales respaldan firmes acciones internacionales en contra de Pyongyang.

Respondiendo a una sugerencia de Hatoyama, los tres líderes hicieron un momento de silencio por la muerte de los surcoreanos antes de iniciar los diálogos.

"Las acciones provocadoras de Corea del Norte son imperdonables", precisó Hatoyama a Lee, según un alto funcionario del Gobierno japonés. "Japón, junto a la comunidad internacional, está condenando tales acciones y respalda fuertemente a Corea del Sur", agregó.

La creciente tensión entre ambas Coreas ha preocupado a inversionistas, que temen que una confrontación lleve a conflictos en la región, donde se ubican la segunda y tercera mayor economía del mundo: Japón y China.

RDS