Seúl. Corea del Sur tendrá hoy la oportunidad de elegir a una mujer para el cargo más alto en el país, un paso sin precedentes en un país dominado durante mucho tiempo por los consejos de administración llenos de hombres y calificado apenas ligeramente por delante de la mayoría de países islámicos en lo que respecta a la igualdad de género.

El resultado de la elección presidencial está lejos de ser definitivo; la conservadora Park Geun-hye -conocida por sus seguidores como madame Park- deberá de mantener a raya al liberal Moon Jae-in, quien en las últimas semanas ha reducido la ventaja de Park en las encuestas de varios puntos porcentuales a casi cero.

Pero una victoria de Park representaría un gran avance simbólico en una región respaldada por el confucianismo, una filosofía de origen chino que dice que las mujeres deben estar sujetas a sus maridos. La brecha salarial de Corea del Sur entre hombres y mujeres es la más amplia entre los países plenamente industrializados.

Esta elección presidencial, según la mayoría de los analistas, no es un referéndum sobre cuestiones de género. Los votantes han juzgado a los dos principales candidatos en sus agendas económicas y en sus estrategias para hacer frente a Corea del Norte.

Moon y Park propusieron políticas para ayudar a las mujeres trabajadoras, pero en sus 16 años como legisladora, Park no mostró pasión alguna en cuanto al tema de las mujeres.