Seúl. La policía de Corea del Sur intentó ayer durante horas evitar que un grupo cívico enviara panfletos atados a globos en favor de la democracia al otro lado de la frontera, luego de que Corea del Norte amenazara a los activistas con un despiadado ataque militar , pero los esfuerzos del Sur fallaron.

Cientos de policías llenaron las carreteras cerca de la zona desmilitarizada de la península y rodearon los vehículos que transportaban a los activistas rumbo al sitio de lanzamiento. Después de un enfrentamiento de tres horas y media, los activistas se retiraron junto con 200,000 folletos en la parte trasera de una camioneta.

Pero horas más tarde, después de retroceder y eludir a la policía, unos 10 activistas -no los 80 iniciales- lograron llegar a la isla de Ganghwa, no lejos de la frontera, donde lanzaron la mitad de sus folletos.

Pese a que no se pudo detener el lanzamiento de los panfletos, el intento del Sur para intervenir marcó un marcado distanciamiento de las antiguas prácticas, cuando las amenazas norcoreanas eran minimizadas o bien contestadas con desafío.

La intervención policiaca de ayer ocurre dos meses antes de una elección apretada para remplazar al presidente Lee Myung-bak y cada uno de los tres principales candidatos ha pedido un enfoque más conciliador hacia el Norte.

Las encuestas sugieren que la mayoría de los surcoreanos quiere un acercamiento, después de varios años en los que Seúl cortó prácticamente toda la ayuda a Pyongyang.