Corea del Norte accedió a suspender su programa de enriquecimiento de uranio, así como sus pruebas de armas nucleares y misiles de largo alcance a cambio de 240,000 toneladas métricas de ayuda alimentaria de Estados Unidos, anunció ayer el Departamento de Estado de EU.

Este acuerdo es el primer signo de progreso después de varios años de estancamiento en los esfuerzos estadounidenses para convencer a uno de los países más autoritarios del mundo de que abandone su programa nuclear. También marca el primer movimiento importante de Corea del Norte en el escenario mundial desde la muerte de su líder, Kim Jong Il, y el ascenso de su hijo, Kim Jong Eun, al poder.

Sin embargo, el gobierno de Obama fue muy medido al realizar el anuncio de este acuerdo calificándolo como importante, aunque limitado . La secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton, anunció que el acuerdo se trataba de un paso modesto en la dirección correcta.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, expuso que estos últimos pactos con Corea del Norte son muy bienvenidos, pero obviamente tienen que ser objeto de un seguimiento .

Corea del Norte ha aceptado esas medidas anteriormente sólo para renegar de ellas y exigir mayores concesiones.

Por un lado se podría decir que con la ayuda alimentaria van a comprar el mismo caballo por tercera vez , indicó Victor Cha, un exasesor de la Casa Blanca en Asia. Por otro lado, significa lograr tener en las manos lo que ha sido un programa nuclear desbocado que no se ha concretado desde hace más de tres años. Por eso, un poco de comida no es un precio alto que pagar .

Aunque la decisión se produce en las primeras etapas de una delicada fase de transición, no queda claro cuál fue el papel que jugó Kim Jong Eun.

En las nueve semanas que han seguido a la muerte de Kim Jong Il, los analistas norcoreanos han buscado señales de cuánto control ha logrado consolidar el hijo respecto del régimen de su padre.

Funcionarios estadounidenses estuvieron a punto de dar a conocer las líneas generales de un acuerdo muy similar a éste en diciembre, días antes de la repentina muerte de Kim Jong Il. Algunos creen que el anuncio de ayer puede tratarse simplemente del reflejo de un consenso entre el círculo íntimo de los líderes de Corea del Norte.

Esto es lo que hemos tratado de hacer en el último año , indicó Stephen Bosworth, quien hasta el año pasado fuera jefe negociador con los norcoreanos. Es una señal de que Corea del Norte quiere tener continuidad... Es importante tener en cuenta que esto no es decisión de una persona y que han hecho esto por sus propias razones. En primer lugar, necesitan la ayuda alimentaria, y creo que probablemente quieren un ambiente político relativamente tranquilo para llevar a cabo la transición , dijo.