Londres. MÁS DE 30 diputados conservadores firmaron una carta en la que exigen a la primera ministra británica, Theresa May, “que se ponga dura” en el proceso de negociaciones para abandonar la Unión Europea (UE), lo que la somete a más presión antes de una reunión crucial del gobierno y unas negociaciones estancadas.

May está dispuesta a vencer las profundas divisiones en su gabinete de ministros, con quienes se reunirá el próximo viernes en su residencia de campo y presentar un plan de acción para explicar sus propuestas sobre la futura relación con la UE tras el Brexit, paso necesario para avanzar en las estancadas negociaciones del proceso.

La carta de los legisladores conservadores se suma a la presión sobre la primera ministra británica, que hasta ahora ha sido reacia a detallar los planes del Brexit por las desavenencias dentro de su propio gabinete sobre los términos del mayor cambio en la política exterior del Reino Unido en décadas.

Con fecha del 29 de junio, la misiva insta a Theresa May a “demostrar coraje y liderazgo frente a aquellos que buscan socavar el deseo expreso de los británicos en el referéndum del 2016”.

Los legisladores puntualizan que no están dispuestos a aceptar cualquier extensión de un periodo de transición posterior al 31 de diciembre del 2020, seguir formando parte de una unión aduanera o cualquier acuerdo que no establezca el pago de una factura de divorcio para obtener un buen acuerdo comercial, entre otras cuestiones.

“Nuestra marcha debe ser absoluta. No debemos quedarnos enredados en las instituciones de la Unión Europea si esto restringe la capacidad de ejercer nuestra soberanía como nación independiente. Cualquier cosa distinta a eso será un debilitamiento de nuestra democracia. Gran Bretaña debe mantenerse firme”, precisaron.

El gobierno británico está dividido entre los que quieren romper totalmente con el bloque económico, y los que prefieren mantener estrechas relaciones con el bloque.

Bruselas

A sólo nueve meses de que el Reino Unido deje de formar parte de la UE, May también está bajo la presión de Bruselas, que quiere que su gobierno exponga su visión de los futuros lazos entre ambas partes y ofrezca formas de cumplir la promesa de evitar el regreso a una frontera dura en la isla de Irlanda.

Durante el segundo día de la Cumbre anual del bloque, centrada más en el tema migratorio, se pidió a May poner sus cartas sobre la mesa para ofrecer alternativas a fin de superar las “enormes” diferencias y evitar que Gran Bretaña se salga del bloque sin un acuerdo.