El Congreso chileno aprobó este jueves en la noche una ley que permite un segundo retiro de hasta el 10% de los fondos privados de pensiones para hacer frente a la crisis derivada de la pandemia de coronavirus Covid-19, casi cuatro meses después de la aprobación de una primera iniciativa.

En una tramitación expedita, el Senado chileno -que ya había sancionado el proyecto el 26 de noviembre- aprobó en tercer trámite las modificaciones que le introdujo la Cámara de Diputados, que sólo horas antes había aprobado el proyecto por 131 sufragios a favor, 12 en contra y dos abstenciones.

La iniciativa fue presentada por el gobierno conservador del presidente Sebastián Piñera como parte de una estrategia legislativa para frenar el avance de un proyecto similar presentado por parlamentarios de la oposición, que el gobierno sometió a la revisión del Tribunal Constitucional.

La oposición impulsó el segundo proyecto bajo la misma fórmula en que se ejecutó el primer retiro: a través de una reforma constitucional transitoria.

Sin embargo el gobierno considera que este tipo de leyes son de exclusiva atribución del Ejecutivo, y por tanto decidió enviar su propio proyecto y trasladar el opositor al Tribunal Constitucional.

La posibilidad de que el trámite ante el Tribunal Constitucional pudiera dilatar la entrega del segundo retiro -prometido a la población para antes de la Navidad- llevó a que el proyecto opositor fuera finalmente rechazado en el Senado, facilitando el avance de la iniciativa del Ejecutivo.

"Ha sido lamentablemente esa demora que se provocó acá en el Senado, lo que ha hecho que hoy día tengamos que despachar con prontitud para que ojalá antes de la Navidad,como había sido la expectativa que se generó, miles de familias chilenas puedan contar con estos recursos", dijo la presidenta del Senado, la opositora Adriana Muñoz.

Anteriormente, el gobierno debe promulgar la iniciativa para que se convierta en ley. La vez anterior, se hizo al día siguiente de su aprobación en el Congreso.

Cuentas en cero 

Inicialmente, el proyecto presentado por el Ejecutivo contenía una serie de requisitos, como el pago completo de impuestos por los montos retirados y la obligatoriedad de restituir los fondos, para acceder al retiro de hasta un 10% de los fondos de pensiones.

Pero en su trámite en el Parlamento, quedó casi en iguales condiciones que la iniciativa opositora, salvo por el tema impositivo, que afectará a las rentas superiores a los 2,000 dólares mensuales.

La gran mayoría de la población aprueba el segundo retiro, según diversos sondeos. El primero fue solicitado por unos 10 millones de trabajadores, quienes sacaron de las privadas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) unos 18,000 millones de dólares.

De acuerdo a los parlamentarios que presentaron el proyecto para un segundo retiro, la iniciativa se hizo necesaria al agotarse las ayudas estatales planteadas por el gobierno para que las familias más pobres puedan hacer frente a la crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus, que en Chile ha contagiado a más de 550,000 personas y provocado la muerte de más de 15,000.

Según cálculos del gobierno, con este nuevo retiro cerca de 4.2 millones de afiliados a las AFP -un tercio del total- quedará con sus cuentas de ahorro en cero.

Tal como la vez anterior, el máximo de retiro será de unos 5,600 dólares. La ley establece que la mitad del monto debe ser depositado en plazo de 10 días hábiles desde que se hizo la solicitud, y la otra mitad en los siguientes 10 días.