Washington.- La reforma financiera sorteó una etapa crucial al ser aprobada en la noche del jueves por el Senado estadounidense, pero antes de grabar el texto en el mármol de Wall Street, Barack Obama y los demócratas deberán negociar un texto compartible por ambas cámaras, al precio de más compromisos.

Los congresistas tienen poco más de un mes para llegar a un acuerdo antes del receso de julio (semana del 5 de julio), todo ello en un contexto de extremo nerviosismo en los mercados financieros.

"Estoy seguro de que ahora el presidente promulgará esta ley antes del 4 de julio (fiesta nacional de EU)", dijo en la CNBC, el presidente de la Comisión Financiera de la Cámara de Representantes, el demócrata Barney Frank.

No es momento de cantar victoria

Sin embargo el ex director del plan de rescate del sector financiero de Estados Unidos, Neel Kashkari, advirtió que el gobierno no debe "cantar victoria" tras la adopción por el Senado de su proyecto de ley para la reforma del sistema financiero.

"En una crisis normal, cuando una institución financiera particular se encuentra en dificultades, pienso que alguna de estas ideas como la autoridad pública para la gestión de crisis puede funcionar", declaró el ex sub secretario adjunto del Tesoro a cargo de la estabilidad financiera, en una entrevista para la cadena de televisión CNBC.

"Todavía -agregó- no sabemos que hacer si tenemos otra crisis, o si corre peligro todo el sistema. Así que mi temor es que vamos a declarar la victoria cuando la ley sea aprobada, y vamos a creer que hemos resuelto todos nuestros problemas"

La nueva ley podría estar en vigor antes de la cumbre del G-20, que se prevé en Toronto, Canadá, el 26 y 27 de junio, en la que uno de los temas principales será la regulación financiera.

Diferencias… por escrito

Pero la suerte de la mayor reforma del sistema financiero desde los años 1930 es incierta como consecuencia de las diferencias entre el texto aprobado en el Senado y el adoptado en la Cámara de Representantes en diciembre.

Por otro lado, algunos congresistas intentarán incorporar algunas medidas que no fueron aprobadas durante el debate.

En las próximas semanas, un puñado de legisladores de cada cámara se reunirá en el marco de una "conferencia" para negociar una reconciliación de las dos versiones.

Si bien las grandes líneas de ambos textos son las mismas, algunas diferencias notables auguran nuevos conflictos.

La cuestión de la protección de consumidores de productos financieros, uno de los pilares de la reforma, es uno de los puntos de controversia. El Senado propone una Oficina de Protección al Consumidor Financiero, independiente, en la órbita de la Reserva Federal (Fed). En la Cámara, el control se confía directamente a la Fed.

La regulación de un vasto mercado de productos derivados, donde la falta de transparencia fue una de las causas de la última crisis financiera estadounidense, es otro punto que genera controversias.

Ambos textos abordan el tema pero el del Senado es más amplio al imponer a los bancos de inversión la comercialización de la mayor parte de sus productos en plataformas transparentes, y no entre particulares. Esta medida drástica no cuenta con la unanimidad del Congreso y podría ser flexibilizada y hasta eliminada, tras las negociaciones de la "conferencia".

Pero la medida fue impulsada por la senadora demócrata por Arkansas (sur) Blanche Lincoln, que se enfrenta el 8 de junio a otro demócrata en la segunda vuelta de unas reñidas elecciones primarias. Cualquier medida sobre los productos financieros antes de esta fecha tendrían consecuencias electorales en Arkansas cuando está en juego la mayoría en el Senado.

"Regla de Volcker"

Además, otra medida, inspirada por las ideas de Paul Volcker, un asesor económico del presidente Barack Obama, destinada a restringir los límites de la especulación bancaria, podría avanzar en las negociaciones. En todo caso es lo que tímidamente fue sugerido por los patrocinadores del texto, los senadores demócratas Jeff Merkley y Carl Levin.

El proyecto de ley en su forma actual contiene una versión muy diluida de esta medida llamada "regla de Volcker", cuyo idea es disuadir a los bancos comerciales de sucumbir a la "tentación" de asumir riesgos, para que se concentren en sus actividades de préstamo.

Por todo esto, los legisladores tienen por delante largos debates políticos.

Obama tomó la delantera el viernes al invitar a la Casa Blanca para una entrevista el senador Chris Dodd, quien supervisó la reforma en el Senado y a su contraparte en la Cámara de Representantes, Barney Frank.