El exdirector del FBI, James B. Comey, acusó al presidente Donald Trump de intentar “quemar todo el FBI” y acusó a los republicanos del Congreso por guardar silencio y estar dispuestos a ser cómplices por no desafiar sus acciones.

“La reputación del FBI se ha visto empañada porque el presidente de Estados Unidos, con sus acólitos, ha mentido al respecto todo el tiempo” dijo Comey a los periodistas, luego de su segunda entrevista a puerta cerrada con legisladores de la Cámara de Representantes que están llevando a cabo una investigación políticamente divisiva sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones del 2016, como el escándalo de correos electrónicos de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, entre otros puntos.

“En algún momento, alguien tiene que ponerse de pie y a pesar del temor a (la cadena televisiva conservadora) Fox News, del temor a su base, del temor a los tuits maliciosos, defender los valores de este país”, dijo Comey sin mencionar nombres. Comey testificó durante casi seis horas, en las que se negó rotundamente a asumir cualquier responsabilidad personal por la reputación del FBI durante su administración. En cambio, culpó a Trump por “mentir sobre el FBI, atacar al FBI y atacar el estado de derecho en este país” y se pronunció sobre el “silencio de la gente en este edificio”, es decir, el Capitolio, por permitirle hacerlo.

“Los republicanos solían entender que las acciones del presidente importan, las palabras del presidente importan, la ley importa y la verdad también. ¿Dónde están hoy esos republicanos?”, dijo Comey.

Según una transcripción, Comey se negó a responder varias preguntas relacionadas con la investigación sobre Trump que encabeza el FBI, argumentando que los detalles que se le pedía que proporcionara estaban relacionados con la investigación del abogado especial de la trama rusa, Robert S. Mueller.

Comey también se negó a decir si Trump, al despedirlo el año pasado, había intentado obstruir la justicia.

Comey también criticó a Trump por haberse referido a su exabogado, Michael Cohen, sentenciado la semana pasada a tres años de prisión por mentir al FBI y violar las leyes de financiamiento electoral, como una “rata” o soplón.

“Éste es el presidente de los Estados Unidos llamando ‘rata’ a un testigo que está cooperando con su propio Departamento de Justicia. Díganselo a sí mismos en casa, recuérdense dónde hemos terminado”, reclamó.