Bogotá.- La Procuraduría de Colombia confirmó este lunes la destitución e inhabilitación por 15 años del alcalde de Bogotá, el izquierdista Gustavo Petro, decidida en diciembre, una resolución que generó la rápida reacción de sus seguidores, que comenzaron a manifestarse para protestar por la sanción.

"La Sala Disciplinaria confirmó la sanción de destitución e inhabilidad por el término de 15 años", señaló el fallo de la Procuraduría en torno a la apelación que había intentado Petro, sancionado en un caso de dolo en la reconversión del sistema de recolección de basuras de esta ciudad de siete millones de habitantes.

Petro, que ofrecía una rueda de prensa al momento de conocerse el fallo, instó inmediatamente a sus seguidores a salir a la calle y mantener una "movilización permanente" en el centro de Bogotá.

El alcalde, que fue un combativo constituyente y parlamentario durante 20 años, tildó además la decisión en su contra como un "golpe de Estado".

"Esperamos a la ciudadanía en la Plaza de Bolívar para una movilización permanente", dijo a los periodistas Petro, un economista y exguerrillero de 53 años que fue elegido para gobernar Bogotá de 2012 a 2016.

Al anochecer, miles de sus partidarios se encontraban ya concentrados en la plaza, exhibiendo pancartas que decían: "Petro no se va, Petro se queda", así como banderas de Colombia y de la desmovilizada guerrilla M-19, a la que perteneció el alcalde.

"Gustavo nos convocó a quedarnos aquí hasta que esto se resuelva. Creo que la mayoría nos vamos a quedar porque esto ha sido un golpe certero al voto popular", dijo a la AFP Germán Acosta, estudiante que se manifestaba junto con varios de sus compañeros.

Desde que se anunció la primera medida en su contra, en diciembre, un grupo de seguidores de Petro se instaló con una veintena de carpas en esa plaza, la principal de Bogotá, sobre la que se encuentran la sede de la alcaldía y del Congreso, así como el Palacio de Justicia.

Según la Procuraduría, Petro "cometió tres faltas disciplinarias gravísimas", dos de ellas a título de dolo, al modificar a fines de 2012 el sistema de recolección de basura, que pasó de ser una concesión adjudicada a compañías privadas a estar manejado por la empresa pública de aguas.

INHABILITACIÓN EN MANOS DEL PRESIDENTE

Un responsable de la Procuraduría, que en Colombia ejerce funciones de control sobre los funcionarios públicos, explicó a la AFP que la sanción contra el alcalde quedó ya en firme y para que sea efectiva ahora solo hace falta "comunicar el fallo al presidente Juan Manuel Santos para que lo ejecute".

El plazo que tiene Santos para pronunciarse una vez que reciba el texto no está estipulado, señaló el abogado constitucionalista Manuel Quinche a la AFP.

"Quien tomó la decisión es el Procurador, quien tiene que implementarla es el Presidente de la República, pero no hay plazo", dijo Quinche.

Ante la destitución, y en vista que el pasado 1 de enero ya se cumplió la mitad de su periodo en la alcaldía de Bogotá, su sustituto para terminar la gestión deberá ser escogido por Santos de entre una terna presentada por el partido de Petro, Progresistas.

La decisión de la Procuraduría de destituir e inhabilitar a Petro fue inicialmente conocida el pasado 9 de diciembre y produjo masivas manifestaciones en las calles de la capital colombiana.

Desde entonces, el alcalde de Bogotá introdujo un recurso en un tribunal administrativo contra la sanción, presentó la apelación ante la Procuraduría y llevó su caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Hasta ahora, solo la Procuraduría ha respondido.

El pasado viernes, en la reanudación de las protestas callejeras en contra de su destitución, Petro pidió precisamente a Santos esperar por la decisión de la CIDH antes de tomar cualquier decisión.

El gobierno, sin embargo, ha dicho anteriormente que no corresponde al presidente Santos tomar una decisión más allá de la de la Procuraduría.

Petro también solicitó el viernes que su caso se decida en las urnas, pues paralelamente cursa una convocatoria a referéndum revocatorio de su mandato, prevista para el próximo 2 de marzo.

Pero esa consulta ya no tendría lugar, según el ente electoral que había indicado que solo se realizaría si no quedaba en firme la destitución.

La alcaldía de Bogotá es el segundo cargo de votación popular más importante en Colombia después de la Presidencia.

nlb