La secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton, regresó a trabajar ayer, un mes después de enfermarse con un virus estomacal que la llevó a una breve hospitalización por un coágulo de sangre en la cabeza.

Clinton estaba en su oficina a las 9:15 de la mañana para una reunión con secretarios de Estado adjuntos del Departamento, manifestó la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland. El periodo de sesiones fue el único tema del programa del lunes en el calendario público de Clinton.

En algún momento del 7 de diciembre, después de regresar de un viaje a Europa, Clinton se deshidrató, se cayó en su casa y se golpeó la cabeza, expuso su oficina. Sufrió una conmoción cerebral y los médicos descubrieron después un coágulo de sangre en su cabeza.

Después de pasar tres días en el hospital, Clinton fue dada de alta el pasado miércoles del Hospital Presbiteriano de Nueva York.

Los médicos que atendieron a Clinton, de 65 años, han dicho que se recuperará por completo. Sin embargo, su enfermedad provocó especulaciones acerca de que estaba más enferma de lo que sus portavoces dieron a conocer y que el episodio podría dañar su futuro político.

Clinton eludió las preguntas sobre si va a postularse a la Presidencia en el 2016, pero es ampliamente considerada como uno de los líderes demócratas a contender para el puesto principal.

Durante la ausencia de Clinton, el presidente Obama eligió al senador demócrata John Kerry para sustituirla como Secretario. Clinton había planeado desde hace tiempo dejar su puesto al final del primer mandato de Obama.