Nueva Delhi. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, llegó a la capital de India ayer con un mensaje fuerte para los líderes del país: dejen de hacer negocios con Irán.

Sin embargo, una delegación comercial iraní en Nueva Delhi se superpuso con el viaje de Clinton y tiene el potencial de socavar uno de sus principales objetivos.

La administración Obama aumenta la presión sobre India para unirse a las sanciones internacionales contra Irán, que ahogarían los fondos para el programa nuclear del país. India, que basa 12% de sus importaciones de petróleo en Irán, ha estado hasta ahora poco dispuesta a seguir adelante.

El tiempo se agota para que India tome una decisión. A partir del 28 de junio, EU impondrá sanciones a cualquier banco o empresa extranjera que incurra en la realización de transacciones petroleras con el banco central iraní. La Unión Europea ya ha acordado un embargo total a partir del 1 de julio.