Centenares de islamistas salafistas, enojados por una exposición de arte que dicen insulta al Islam, se enfrentaron el martes con la policía en Túnez, incrementando las tensiones religiosas en el país donde nació la Primavera Árabe.

Los manifestantes bloquearon calles e incendiaron neumáticos en los distritos de clase trabajadora de Ettadamen y Sidi Husein durante la noche, y arrojaron bombas molotov a la policía en una de las peores confrontaciones desde la revuelta del año pasado que derrotó al presidente Zine al Abidine Ben Ali dando inicio a la revuelta bautizada como Primavera Árabe.

Un portavoz del Ministerio del Interior dijo a Reuters que 86 personas habían sido detenidas durante la noche y siete miembros de las fuerzas de seguridad habían resultado heridos cuando intentaron dispersar la protesta utilizando balas lacrimógenas y disparando al aire.

Por la mañana, las protestas se habían propagado a otros distritos residenciales, con jóvenes bloqueando el paso de tranvías en el distrito Intilaga de la capital, donde las tiendas permanecen cerradas.

En algunas zonas había señales de pillaje, con escaparates de tiendas reventados.

Los choques se producen un día después de que un grupo de salafistas, partidarios de una interpretación rigurosa del Islam, irrumpiera en una exposición de arte en el exclusivo barrio de La Marsa y rompieron obras de arte que consideran ofensivas.

La obra que parece haber causado más ira y polarizado a los tunecinos, deletreaba el nombre de Dios con insectos.

"Estos artistas están atacando al Islam y esto no es nuevo. El Islam es un objetivo", dijo un joven descamisado, que dijo llamarse Ali, mientras se preparaba para enfrentarse a la policía en Ettadamen.

"Lo que ha añadido leña al fuego es el silencio del Gobierno, que no ha tomado ninguna decisión", dijo Ali, que no se describió así mismo como salafista.

En un comunicado difundido antes de las protestas, Ennahda, el moderado partido islamista que ahora lidera el Gobierno, condenó lo que describe como provocaciones e insultos contra la religión pero urgió a sus propios seguidores a responder de forma pacífica.

RDS