China dejó atrás su política del hijo único, que durante décadas fue símbolo de una planificación gubernamental invasiva y coercitiva, pero muchas parejas jóvenes recibieron el cambio con desinterés.

"La gente está pensando: ¿Por qué aumentar nuestra carga teniendo otro bebé?", dijo el viernes Wu Tingting, una joven madre que pasea junto a su hijo de un año en la ciudad sureña de Zhuhai.

NOTICIA: China cambia su política de hijo único

El gobernante Partido Comunista anunció el jueves que todas las familias de China tendrán derecho a tener un segundo hijo, provocando el mayor cambio en política social en tres décadas, en un intento por afrontar el rápido envejecimiento que experimenta su sociedad.

Cerca de 90 millones de familias se podrían acoger a la nueva política de los dos hijos, lo que ayudaría a aumentar la población del país a unos 1,450 millones de personas en 2030, informó la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar en un comunicado online. China, el país más poblado del mundo, tenía 1,370 millones de habitantes a finales del año pasado.

NOTICIA: China tiene 1,340 millones de habitantes

Durante décadas, China aplicó con dureza la política del hijo único, lo que forzó abortos e infanticidios forzados en todo el país. En los últimos años, sin embargo, la política se ha relajado, y a algunas parejas se les permite tener un segundo hijo. A otros se les permite un segundo hijo si pagan una multa.

"El costo necesario para criar a un niño es demasiado alto (en las ciudades)", dijo un hombre llamado Chen, que estaba de visita en Hong Kong desde la ciudad portuaria china de Xiamen junto con su esposa y su hija de tres años.

"Puede que a los padres de las zonas rurales no les importe, pero yo quiero cuidar muy bien de mi hijo. Uno tiene que pagar sus gastos en educación y luego en la universidad", añadió.

erp