Washington. Con Venezuela en llamas, China y Rusia se han introducido al país poco a poco.

A Estados Unidos lo han sorprendido con sus dedos en la puerta.

La cadena CNN informó la semana pasada que funcionarios de Defensa han buscado opciones en países de América Latina para que no les abran las puertas a China y Rusia, en particular. Les preocupa que están involucrados en Venezuela. Estados Unidos actuará en el país a través de misiones humanitarias y capacitación militar liderada por el Comando Sur.

Sin embargo, expertos dijeron que estos esfuerzos de Estados Unidos se opondrían a la presión y a la retórica que la Casa Blanca ha hecho a naciones latinoamericanas para que frenen la migración y el tráfico de drogas, sin ofrecer a cambio prácticamente nada, mientras que Rusia y en particular China han asumido el control en Venezuela de manera muy satisfactoria.

“La política de la administración de Trump ha sobrealimentado el aumento de la presencia de China en la región”, dijo Benjamin Gedan, exfuncionario del Consejo de Seguridad Nacional bajo la administración de Obama y asesor principal del programa latinoamericano en el Wilson Center, un think tank de Washington.

“China está tratando de reconstruir el mundo”, dijo R. Evan Ellis, profesor investigador de estudios latinoamericanos en el US Army War College.

(No se pierda el próximo viernes el texto completo de esta nota en el suplemento The Washington Post.)