Analistas chinos adelantaron que el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos traerá "retos y oportunidades" para la nación asiática, que tendrá competencia en sus vínculos con la isla.

El embargo comercial estadunidense a Cuba hizo que la nación antillana importara muchos productos de China, lo que podría cambiar pues ahora tendrá opciones de Estados Unidos y naciones latinoamericanas, dijo Wu Guoping al China Daily.

Por ello China enfrentará más competencia en sus relaciones comerciales con Cuba, pero Beijing también puede esperar más oportunidades comerciales, agregó el especialista del Instituto de América Latina en la Academia de Ciencias Sociales de China.

Explicó que esas oportunidades comerciales adicionales surgirán cuando las prohibiciones comerciales aminoren y La Habana pueda mostrar entonces más potencial como comprador.

La prensa china reflejó este jueves la información sobre la nueva era de las relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington, anunciada la víspera de forma conjunta en ambas capitales.

En 2013 el comercio China-Cuba creció 7.9% y sumó 1,879 millones de dólares, con lo que Beijing se colocó como el segundo socio comercial cubano, mientras la isla antillana es el principal socio comercial de China entre las naciones del Caribe.

Hace un año China hizo ventas a Cuba por 960 millones de dólares (mdd) y le compró productos por 450 mdd, en particular provenientes de las áreas biotecnológica, minería y tabacalera, recordó la radio y televisión del país asiático.

China ha mostrado interés en participar en las zonas especiales de desarrollo que ha puesto en marcha Cuba, por ejemplo la de Mariel, que el régimen isleño pretende que sea un centro regional de lógística de mercancías.

Zhou Zhiwei, también miembro del Instituto de América Latina, hizo notar al rotativo que Estados Unidos ha dado mucha atención a la región Asia Pacífico, pero dejado de lado sus propias ventajas geopolíticas.

El grupo BRICS, formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, ha hecho que la presencia estadunidense en América Latina sea menos prominente, y China ya superó a Washington como socio comercial y de inversiones en países de esa región.

La normalización de relaciones entre ambos países americanos es un signo del fin de las hostilidades de la Guerra Fría, y también una señal de que Washington mantendrá a la alza las relaciones con sus vecinos latinoamericanos, agregó.

Habrá una nueva dinámica económica, adelantó a su vez Tao Wenzhao, analista del Instituto de Estudios Americanos en la Academia china de Ciencias Sociales, pues recordó que Estados Unidos y China son las dos economías más grandes del mundo.

erp