Beijing. China informó el jueves que permitirá que todas las parejas casadas tengan dos hijos, lo que puso fin a 35 años de su impopular política de un solo hijo, a la que se responsabiliza de alterar el equilibrio de género, obligar a las mujeres a abortar y provocar el envejecimiento de la fuerza laboral.

La decisión fue el alivio más significativo a las estrictas políticas de población que durante mucho tiempo fueron consideradas una de las intrusiones más opresivas del Partido Comunista en la vida familiar, y que había sido relajada gradualmente en los últimos años.

Muchas familias rurales y algunas urbanas ya tenían permitido tener dos hijos.

El Comité Central del partido afirmó en un comunicado que la decisión era para mejorar el desarrollo equilibrado de la población y para hacer frente al envejecimiento de los habitantes. La agencia noticiosa oficial Xinhua informó que aún falta que el máximo órgano legislativo apruebe la propuesta antes de que sea implementada, un paso que en esencia es una simple formalidad. No dio indicios de cuándo podría ocurrir eso.

Sin embargo, la medida podría no generar una enorme ola de nacimientos, en parte porque se cree que las tasas de fertilidad están declinando incluso si no se hacía valer la política de un solo hijo.

Las ocasiones anteriores en que se han hecho algunas excepciones en esta política han generado menos nacimientos de lo esperado, y muchos entre las generaciones jóvenes de China ven a las familias pequeñas como el modelo ideal.

A los demógrafos les preocupa que el cambio no haya llegado a tiempo para revertir el declive en la tasa de fertilidad.

La buena noticia es que ha llegado. La mala es que no es suficiente y se da muy tarde , dijo Cai Yong, profesor de sociología en la Universidad de North Carolina, en Chapel Hill.

El comunicado fue emitido luego de la reunión del comité esta semana para examinar el desarrollo económico y social de China hasta el 2020. En los últimos años ha sido inusual que ese tipo de sesiones plenarias generen decisiones de gran importancia. Normalmente se enfocan en asuntos económicos.

China, el país más poblado del mundo con 1,400 millones de personas, introdujo la política de un solo hijo en 1979, como una medida temporal para frenar el crecimiento de la población, que en esa época era fuerte, y limitar la demanda de agua y otros recursos.

Poco después se permitió que las parejas rurales tuvieran dos niños si el primero era una niña. A las minorías étnicas también se les autorizó tener más de uno.

Las familias chinas que prefieren a los varones han recurrido algunas veces a abortar los fetos femeninos, una práctica que ha alterado la tasa de bebés varones y mujeres.