La cancillería china aseguró hoy que está investigando el ataque sufrido hace dos días al vehículo del embajador estadunidense por parte de manifestantes antijaponeses, un acto que algunas fuentes tildaron de orquestado por el gobierno.

El gobierno chino observa la Convención de Viena sobre las Relaciones Diplomáticas y protege la seguridad de los diplomáticos en China , dijo el portavoz de la cancillería, Hong Lei, preguntado por el ataque contra el auto del embajador Gary Locke en la entrada de la sede diplomática estadunidense.

El ataque, en el que Locke resultó ileso y su vehículo levemente dañado, se produjo en plena oleada de manifestaciones antijaponesas por parte de ciudadanos chinos a causa del conflicto soberanista por unas islas situadas con Japón en el Mar del Este de China.

El incidente , como fue tildado por la cancillería, se ha visto envuelto en polémica por las declaraciones del artista y opositor chino Ai Weiwei, quien ha dicho que la protesta de unas 50 personas junto a la embajada de Estados Unidos fue algo organizado por las autoridades chinas .

Trataron de hacer como que se trataba de algo no organizado, pero había muchos detalles que indicaban que fue cuidadosamente preparado , dijo Ai, quien cerca de la embajada cuando el incidente, filmó lo ocurrido en una grabación que se puede ver por internet.

Están tratando de decir que fue auto-organizado, pero estuvo alentado por los oficiales. Todos sabemos en China que la última manifestación real fue aplastada por los tanques , agregó en referencia a la represión estudiantil en la Plaza de Tiananmen en 1989.

Estados Unidos ha pedido a China que proteja a su personal diplomático, mientras Pekín ha asegurado que se trata de un incidente aislado y ha prometido una investigación sobre lo ocurrido.

Miles de personas salieron a las calles los últimos días en toda China para protestar por la nacionalización japonesa de un pequeño archipiélago cuya soberanía se disputan Japón, China y Taiwán.

Algunos expertos señalan que las manifestaciones han sido apoyadas por el gobierno chino, ya que en el gigante asiático las protestas públicas están prohibidas y son rápidamente atajadas por la policía y las fuerzas de seguridad.

Pekín lo niega y asegura que los actos violentos contra algunos negocios y fábricas japonesas en China son actos espontáneos.

RDS