Hong Kong. Decenas de miles de personas se manifestaron nuevamente este domingo en Hong Kong frente a la estación West Kowloon de donde parten los trenes de gran velocidad hacia China continental para protestar contra la ley de extradición, por ahora suspendida, y mantener la presión contra el gobierno local, cercano a Pekín. La policía y los opositores se enfrentaron luego que los efectivos de seguridad intentaron desalojarlos de las calles.

De acuerdo con la estimación de los organizadores, participaron más de 230,000 manifestantes. Mientras que la policía dio la cifra de 56,000 personas.

Se trató del primer acto de protesta importante desde que el Parlamento de Hong Kong fue asaltado el 1 de julio por manifestantes.

La policía antidisturbios se enfrentó a los participantes de la protesta en el barrio de Mongkok, en el norte de la ciudad, después de un tenso enfrentamiento que duró 20 minutos con un grupo de unas 300 personas.

Los participantes solicitan una investigación independiente sobre la actuación de la policía, amnistía para los detenidos y la dimisión de la titular del gobierno de Hong Kong, Lam, quien es cercana al gobierno de Pekín.

Sin consenso

Desde hace semanas, el centro financiero internacional es escenario de manifestaciones, la mayoría pacíficas, aunque se han registrado enfrentamientos con la policía.

Respaldando a las autoridades, China reclamó una investigación penal contra los manifestantes que usaron la violencia, además acusa que dichas protestas son violentas y orquestadas desde el extranjero para desestabilizar su territorio.

En una entrevista con la BBC, el embajador chino en Londres declaró que el texto sobre las extradiciones era necesario para “llenar un vacío” jurídico, y afirmó tener “completa confianza en el gobierno de Hong Kong”.