Pekín. EL TRIBUNAL 2 de la ciudad de Tianjin sentenció a ocho años de prisión por subversión a un prominente activista de derechos humanos y bloguero chino Wu Gan también conocido en internet como Super Vulgar Butcher.

La sentencia significa la más dura hasta ahora relacionada con la represión gubernamental contra el activismo que comenzó hace más de dos años.

El activismo político del bloguero de 45 años empezó en el 2009 tocando casos delicados de abusos de poder por parte del gobierno, tanto a través de Internet como en protestas poco ortodoxas en las calles. Fue detenido en el 2015 y acusado de subvertir el poder del Estado.

El activista criticó al sistema político chino a través de Internet y usó artes escénicas para crear disturbios, además de insultar a personas y propagar información falsa. Por ejemplo, un día posó para una fotografía con dos cuchillos y dijo que “mataría a los cerdos”, en referencia a los funcionarios corruptos, de acuerdo con un comunicado de la corte publicado en su sitio web.

La corte indicó que esa insatisfacción se había traducido gradualmente en pensamientos de subversión al poder estatal, lo que le llevó a difundir información falsa y a insultar en línea a terceros.

“Realizó una serie de acciones criminales para subvertir al poder estatal y derrocar al sistema socialista y dañó seriamente la seguridad estatal y la estabilidad social”, sostuvo la corte.

Super Vulgar Butcher, quien ha estado en prisión preventiva durante más de dos años después de realizar una protesta ante un Tribunal, desafió el veredicto, prometió apelar su caso y dijo estar agradecido con el Partido Comunista de China por “concederme este alto honor”.

Antes de su juicio, en agosto pasado, Wu predijo que recibiría una dura sentencia por negarse a cooperar con las autoridades.

“Seré condenado no porque sea realmente culpable, sino por mi negativa a aceptar un abogado designado por el gobierno, me declaro culpable por exponer la tortura, el maltrato y la violencia, así como la mala conducta del fiscal”, declaró en una declaración publicada a través de sus abogados.

Durante el tiempo tras las rejas, sus defensores denunciaron que Wu ha sido torturado para forzar su confesión. Las organizaciones de derechos humanos especulan con que su juicio y sentencia ha tardado tanto porque el disidente se ha negado repetidamente a admitir los cargos que se le imputaban.

La dureza de la sentencia llevó a la Embajada de Alemania en Pekín a emitir un comunicado manifestando su desilusión.

caso concluido

En un caso por separado, el abogado de derechos humanos Xie Yang  evitó un castigo criminal, pese a ser hallado culpable de incitar a la subversión, debido a que admitió sus crímenes, informó en redes sociales una corte de Changsha.

Organizaciones de derechos humanos han denunciado que desde el 2012, coincidiendo con la llegada del presidente Xi Jinping al poder, la represión contra la disidencia ha alcanzado límites no vistos en décadas.

Otros disidentes como Hu Jia y Liu Xiaobo, quien sería galardonado después con el Nobel de la Paz han sido condenados por haber criticado las restricciones a los derechos humanos en China.