Beijing. El secretario de Estado, John Kerry, y el ministro de Relaciones Exteriores de China acordaron avanzar con la resolución de la ONU que condena a Corea del Norte por su prueba nuclear más reciente. Aunque parece tan lejana, como siempre, una reacción por parte de Pyongyang.

Estados Unidos manifestó que además de las medidas de la ONU contra Corea del Norte es probable que incluya sanciones más ampliadas. Beijing, un aliado crítico de Corea del Norte, expresó su enojo en la prueba nuclear, pero no ha indicado si va a respaldar con una mayor presión.

Como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, China podría usar su poder de veto para bloquear cualquier medida.

Después de una reunión de cinco horas entre Kerry y el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, los dos diplomáticos comparecieron ante los periodistas con la tensión mostrada en sus rostros. Kerry usó un lenguaje inusualmente contundente sobre los peligros planteados por Pyongyang. Wang mencionó en repetidas ocasiones la necesidad de estabilidad en la península coreana.