Después de 10 días de trabajos intensivos, China abre las puertas del hospital Huoshenshan, en Wuhan, para dar respuesta a la alerta sanitaria del coronavirus. El centro de salud tendrá 1,400 miembros de personal médico de las fuerzas armadas y un equipo de 15 expertos para orientar en la prevención y el control de la epidemia en el lugar. Además, las autoridades tienen previsto terminar esta semana un segundo hospital, el Leishenshan, cuyo nombre significa la montaña del dios iluminado que tendrá una  capacidad de 1,500 camas.