Los investigadores federales que el lunes allanaron las oficinas del abogado personal del presidente Donald Trump están buscando información sobre pagos que se les hicieron durante la campaña electoral a dos mujeres, la actriz porno Stormy Daniels y Karen Dougal, exmodelo de Playboy, para que no hicieran públicas las relaciones que supuestamente tuvieron con el magnate inmobiliario una década atrás.

El interés sobre Daniels y McDougal indica que los fiscales neoyorquinos que manejan el caso contra Michael Cohen, buscan los documentos y las comunicaciones que puedan estar vinculadas a los dos casos para determinar si existe un patrón o una estrategia para comprar el silencio de mujeres con el objetivo de no afectar en el 2016 las posibilidades electorales del entonces candidato republicano.

El “número dos” del Departamento de Justicia, Rod Rosenstein, fue la persona encargada de dar el lunes su aprobación final a las redadas en la casa y oficinas del abogado personal de Trump, lo que supuestamente enfureció y llevó al presidente a valorar la posibilidad de despedirlo, aunque fue designado por él mismo, de acuerdo a un asesor externo que tiene contacto frecuente con la Casa Blanca.

Cohen está siendo investigado por dos delitos: infracción de las leyes de financiación de campañas electorales y fraude bancario.

The New York Times  fue el primero en informar del interés de los fiscales en McDougal.

Los agentes buscaban información sobre McDougal, quien afirmó haber tenido un romance de un año con Trump en el 2006, cuando él ya estaba casado con la actual primera dama, Melania, y acababa de tener un hijo con ella.

Durante la campaña para las elecciones del 2016, McDougal vio la oportunidad de vender su historia y optó por conceder una entrevista por 150,000 dólares al tabloide National Enquirer, cuyo director ejecutivo, David Pecker, es amigo de Trump y optó por no publicar ninguna información.

Algunas fuentes de la Casa Blanca piensan que ésta, como muchas otras turbulencias de la administración, fue provocada por el propio Trump, específicamente, por comentarios que hizo la semana pasada a bordo del Air Force One, cuando afirmó que no tenía conocimiento del pago hecho por Cohen a Daniels.

En su rueda de prensa diaria, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, fue preguntada sobre si Cohen seguía siendo el representante legal de Trump, a lo que la vocera contestó: “No estoy segura, diría que deben consultar a Michael Cohen en ese asunto”.

La redada no está relacionada con la investigación que lleva a cabo el fiscal especial Robert Mueller, quien de forma independiente al gobierno indaga los supuestos lazos entre Rusia y miembros de la campaña de Trump para influir en las elecciones del 2016.