La formación anticapitalista de Candidatura de Unidad Popular (CUP) frustró la investidura exprés del candidato de Junts per Catalunya (JxCat), Jordi Turull, quien hoy comparecerá ante el juez Pablo Llarena en el Tribunal Supremo en el marco de la causa abierta contra el procés. Turull fracasó en la primera votación de investidura, algo previsible tras el anuncio por parte de la CUP unas horas antes de que sus representantes se abstendrían. El candidato de JxCat, el tercero desde las elecciones del 21-D tras el paso al lado de Carles Puigdemont y la renuncia de Jordi Sànchez, consiguió 64 votos a favor frente 65 en contra. Turull necesitaba 68 votos favorables (mayoría absoluta), pero la abstención de los cuatro representantes de la CUP frustró su intento de ser investido presidente del gobierno catalán. Existe incertidumbre sobre qué pasará con la segunda votación de investidura, que tendría que celebrarse 48 horas después de esta primera; es decir, mañana. Turull debe comparecer ante el juez Llarena. Si decide que regrese a prisión no queda claro lo que podría ocurrir el sábado en el Parlamento catalán.

La CUP da por terminadas las alianzas del procés

La formación antisistema ha roto este jueves la unidad del bloque independentista. Y no sólo por su abstención en la votación de investidura de Turull, sino porque ha dado por terminadas las alianzas del procés con JxCat y Esquerra Republicana de Catalunya. “Si nos piden que seamos cómplices de una política autonomista, no podemos comprarles esa idea. El país que queremos sólo es posible fuera del Estado español”,dijo el diputado de la CUP, Carles Riera. Es por ello que “hoy damos por terminadas las alianzas del procés. Pasamos humildemente a la oposición, a combatir al Estado y su dictadura, la autonomía y el autonomismo”.El representante de la CUP ha señalado que si se trata de hacer frente al Estado español, “nuestro candidato es Carles Puigdemont”.

Si no se logra nombrar a un presidente, Cataluña podría vivir unas nuevas elecciones dentro de tres meses. Situación que generaría un fuerte desgaste entre los partidos independentistas.