Washington. El secretario de Vivienda Ben Carson, defendió la propuesta del presidente Trump de eliminar los subsidios a la vivienda a los inmigrantes indocumentados y a sus hijos nacidos en Estados Unidos. Lo hizo citando la lista de espera  de millones de “ciudadanos legales” que desean ser ayudados por el gobierno.

“Parece lógico que los ciudadanos estadounidenses que pagan impuestos deben ser atendidos primero”, dijo Carson. “No es que seamos crueles y mezquinos. Es por lógica. Esto es de sentido común”.

Los legisladores demócratas del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes expresaron preocupación por el plan, ya que podría poner a 55,000 niños en riesgo de desalojo.

Carson instó al Congreso a elaborar un plan integral para la reforma migratoria.

“Si lees la regla con cuidado, verás que proporciona un aplazamiento de seis meses si no han encontrado otro lugar para vivir”, dijo Carson al Comité de Supervisión. El aplazamiento podría renovarse dos veces, dando un total de 18 meses: “Tiempo suficiente para que el Congreso apruebe la reforma migratoria integral” de Trump.

Las reglas actuales prohíben que los inmigrantes indocumentados reciban subsidios federales de vivienda, pero permiten que las familias con estatus de inmigración mixta, es decir, que al menos una persona haya nacido en Estados Unidos viva con inmigrantes sin papeles, sí sean elegibles para recibir subsidios.

La representante demócrata Maxine Waters, presidenta del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, dijo que está “preocupada por la propuesta cruel del secretario Carson.

Carson dijo que con su plan desea presionar al Congreso para que apruebe la reforma migratoria.