Sandy, que podría ser un huracán devastador, amenaza la costa este de Estados Unidos, alterando la carrera por la Casa Blanca: Barack Obama y Mitt Romney luchaban este sábado por los votos en medio de temores de caos antes de los comicios del 6 de noviembre.

El huracán -apodado "Frankenstorm"- llevó a Romney a cancelar todos sus mitines programados en Virginia (este) para el domingo, y volver a Ohio (noreste), otro estado clave.

El vicepresidente Joe Biden tomó la misma decisión.

El mandatario, en tanto, adelantó su viaje a Florida (sureste), donde comenzará a partir del lunes una gira por los estados clave de la elección, junto al expresidente demócrata Bill Clinton.

Obama revisó los preparativos de contingencia por el huracán en una conferencia telefónica con funcionarios de seguridad nacional y de asistencia de emergencias durante el vuelo hacia New Hampshire (este), dijo la Casa Blanca.

"Una vez más, este es un ejemplo de cómo el presidente tiene que ejercer primero sus responsabilidades como comandante en jefe y líder del país, y al mismo tiempo ejercer sus responsabilidades como candidato a la reelección", dijo el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest a los periodistas a bordo del avión presidencial.

Varios Gobernadores declararon el estado de emergencia en Nueva Jersey, Nueva York, Connecticut, Pensilvania, Maryland, Virginia, Washington y un condado costero de Carolina del Norte.

Tanto Obama como Romney instaban a sus seguidores a emitir su voto en forma anticipada, pero la llegada de Sandy a la poblada costa atlántica podría impedir el desplazamiento de los votantes.

Más de 10,5 millones de electores ya han emitido su voto por adelantado, según los datos de "Projet Elections", dr la Universidad George Mason, cerca de Washington.

En Ohio, las urnas están abiertas desde el 2 de octubre. En tanto Washington y otros 31 estados que permiten el voto anticipado abrieron este sábado las urnas, entre ellos los estados clave de Florida, Carolina del Norte (sureste), Wisconsin (norte), Iowa (centro), Colorado (oeste) y Nevada (oeste), según datos de la asociación NASS.

Los demás estados, permiten el voto por correspondencia, algunos sin requerir un justificante para ejercer el sufragio.

Para el académico Michael McDonald, el récord de 41 millones de votos emitidos por anticipado hace cuatro años (30% del total) podría ser superado, gracias a los llamados telefónicos voluntarios y rentados, que recuerdan a los votantes la ubicación de los centros de votación y los horarios.

Cerca de 40% de los votantes de los ocho estados clave ya han sido contactados por la campaña de Obama y un 3% por los seguidores de Romney, según una encuesta realizada por Washington Post/ABC News, que fue publicada el viernes.

En New Hampshire, donde Obama ganó en 2008 aunque ahora Romney se perfila como una amenaza, Obama volvió a cuestionar la credibilidad de su rival.

Romney "hace muchas promesas de último minuto en estos tiempos", dijo Obama ante unas 8.000 personas reunidas en un colegio de Nashua. "El problema es que ya escuchamos esas promesas" cuando era candidato a gobernador de Massachusetts, agregó.

Pese a tener sólo cuatro votos electorales, el peso de este pequeño distrito podría ser crucial en una elección que se prevé muy ajustada.

Por su parte, Mitt Romney visitó Pensacola en Florida (sureste) uno de los mayores distritos con 29 votos electorales y uno de los más disputados junto a Ohio.

"Enfrentamos grandes desafíos. Tenemos grandes oportunidades. Y yo sé que esta es una elección importante", dijo Romney ante una multitud entusiasta en un mitin en Pensacola, una localidad de gran tradición militar.

"Hace cuatro años, el entonces candidato Barack Obama habló de grandes temas. Hoy se remite a pequeños asuntos, relegado al estado actual de los acontecimientos", dijo Romney, que tiene previsto otras dos paradas este sábado en Florida, cerca de Orlando y otra en las afueras de Tampa.

El candidato republicano lleva una ventaja marginal a nivel nacional de menos de un punto sobre Obama, según RealClearPolitics. Sin embargo, el presidente cuenta con una clara ventaja en la mayoría de los Estados clave.