La hasta ahora presidenta del Parlament, la diputada electa Carme Forcadell (ERC), ha renunciado a optar de nuevo a presidir la cámara catalana en la XII Legislatura.

“No repetiré como presidenta del Parlament”, ha confirmado la diputada electa en una rueda de prensa en la que ha señalado que el principal reto de la nueva legislatura catalana es “garantizar la soberanía de la Cámara”. Su renuncia a repetir en el cargo, ha explicado, obedece a que el “nuevo momento político requiere una nueva figura libre de procesos judiciales”, y ha defendido su labor de permitir “todo debate parlamentario” y “sin censura”.

Ha añadido que la decisión de no repetir como presidenta es personal y no tiene nada que ver con otras cuestiones. ha dejado claro así que empieza un nuevo camino como diputada, con una responsabilidad diferente pero “con la misma fuerza y voluntad de servicio público”.

El exsocialista y ahora diputado electo por ERC Ernest Maragall se puede convertir el próximo miércoles en el nuevo presidente del Parlament en sustitución de Carme Forcadell, quien este jueves anunció que no volverá a optar al puesto por consejo de sus abogados ante la causa penal por rebelión abierta contra ella.

Los jordis se alinean

El exconsejero de Interior de la Generalitat Joaquim Forn y los líderes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, declararon por primera vez ante el juez Pablo Llarena, juez instructor en el Tribunal Supremo, de la causa por el procès que culminó con la Declaración Unilateral de Independencia de Cataluña.

Los Jordis entraron en prisión preventiva el pasado 16 de octubre y los exconsellers el 2 de noviembre porque el juez los sitúa en el eje central de una supuesta conspiración para la independencia que incluía “tumultos violentos” y porque cree que hay riesgo de que vuelvan a delinquir. A Forn se le imputan rebelión, malversación de fondos públicos y sedición, mientras que a los líderes sociales sólo se les acusa de este último delito.

El primero en declarar ha sido el diputado electo Jordi Sànchez, que se ha centrado en el asedio a la Consejería de Economía de la Generalitat que dificultó la realización de un registro judicial en esta dependencia el pasado 20 de septiembre. Sànchez ha manifestado que nunca llamó a la violencia en las movilizaciones que se realizaron, ha renunciado expresamente a la unilateralidad llegando a afirmar que renunciará a su escaño si se opta por esta vía en el camino hacia la independencia y ha pedido su puesta en libertad.

Sànchez ha reconocido que desde el 2015 existía una “hoja de ruta”, cuyos objetivos compartían ANC, Òmnium Cultural, ERC y CDC, tal como aparece en documento Enfocats, incautado al segundo de Oriol Junqueras, y por el que Llarena ha imputado al expresidente catalán Artur Mas y a la dirigente de ERC, Marta Rovira, entre otros.

La crisis catalana no concluye, sino que toma fuerza.