Marsella. El candidato de la izquierda radical en la elección presidencial en Francia, Jean-Luc Mélenchon, reunió a decenas de miles de partidarios en una playa de Marsella y convocó a "echar por tierra" al poder de la derecha y del presidente saliente, Nicolas Sarkozy.

Esta es una nueva demostración de fuerza exitosa de Jean-Luc Mélenchon, al lograr por tercera vez en un mes reunir al aire libre a 120,000 manifestantes según los organizadores.

"Escribimos una página de la historia de la izquierda", dijo Jean-Luc Mélenchon ante sus partidarios, que gritaban "Resistencia" y agitaban centenares de banderas rojas, bajo el sol, en la playa Prado en Marsella.

"Cantamos la Internacional y la Marsellesa al mismo tiempo. Debemos echar por tierra al poder de la derecha y su representante, Nicolas Sarkozy", aseguró el Mélenchon.

Al candidato, ex ministro socialista de 60 años, las encuestas lo colocan en igualdad de condiciones con la candidata de extrema derecha Marine Le Pen en busca del tercer lugar a ocho días de la primera vuelta de las elecciones el 22 de abril.

Jean-Luc Mélenchon saludó el "mestizaje", los "pueblos del Maghreb, nuestros hermanos y hermanas" y rechazó "la idea mórbida y paranoica del choque de civilizaciones".

"No es únicamente la presidencial, estamos construyendo el futuro de la izquierda.... Mélenchon dio nueva vida a la izquierda, es un orador extraordinario", aseguró entre la muchedumbre Alain Perret, de 57 años, ferrocarrilero jubilado que lucía la hoz y el martillo en la camiseta.

La dinámica de las manifestaciones de Jean-Luc Mélenchon, grandes éxitos populares de la campaña, es espectacular: abandonó las grandes salas tradicionalmente utilizadas por los partidos para los grandes espacios al aire libre.

Un éxito que provocó émulos: el domingo, el presidente saliente Nicolas Sarkozy reunirá a sus seguidores en la plaza de la Concordia en París; mientras el otro candidato Franóois Hollande invitó a sus partidarios a reunirse frente al castillo de Vincennes, en la periferia sureste de la capital.

"Hemos creado una moda. Por imitación, decidieron salir de sus salas para hacer igual que nosotros. Estamos contentos de ver cómo salen a la calle a tomar el aire", ironizó Jean-Luc Mélenchon.

A ocho días de la primera vuelta, el presidente saliente y su principal rival buscan el mismo objetivo: reunir más simpatizantes que el bando contrario, para lograr un punto simbólico en la campaña.

Anunciado desde hace meses, el duelo entre Nicolas Sarkozy y Franóois Hollande se precisa al acercarse las elecciones: ambos reúnen, según las encuestas, 60% del electorado.

Las últimas encuestas dan a uno u otro el primer lugar en la primera vuelta por poco, atribuyéndoles 28% contra 27 por ciento.

La corriente contestataria es fuerte, alrededor de 30% de las intenciones de voto en la lucha por el tercer lugar, y da a Marine Le Pen y Jean-Luc Mélenchon entre 13% y 17% de las intenciones de voto.

El centrista Franóois Bayrou ha sido afectado por este fenómeno: un momento considerado el tercer hombre, empezó a bajar, cayendo a alrededor de 10% de las intenciones, mientras es cortejado por la izquierda y la derecha, e incluso la última ve en él a "un muy buen Primer ministro" de Nicolas Sarkozy si este es elegido.

En todas las encuestas, Franóois Hollande es dado siempre ganador en la segunda vuelta, con cifras de entre 54 y 56% de las intenciones de voto.