CON LA carrera por la Casa Blanca oficialmente en marcha, la fricción entre un gran político y una estrella de pop soltó chispas este lunes en Waterloo, Iowa, cuando la candidata republicana, Michelle Bachmann, utilizó como fanfarria mientras anunciaba su candidatura a la Presidencia la canción de Tom Petty American Girl . La respuesta con la invitación a dejar de tocar la canción por parte del personal de Petty no tardó. Es curioso, ya que Petty no se opuso a que Hillary Clinton usara el mismo tema durante su carrera por la Presidencia en el 2008.

Incluso cuando las canciones son parte importante de las campañas presidenciales desde que Abraham Lincoln pretendía la Presidencia, las disputas entre candidatos y músicos se han vuelto comunes desde 1984, cuando el presidente Ronald Reagan, mencionó con familiaridad el nombre de Bruce Springsteen y su mensaje de esperanza mientras realizaba su campaña en Nueva Jersey. El tema Born in the USA de Springsteen era un éxito en ascenso en esos años y aunque Ronald Reagan nunca usó la canción durante su campaña, el cantante se quejó de que su imagen había sido usada sin su autorización.

Desde entonces hasta ahora, este estribillo ha sido tan repetitivo como un disco rayado. A veces las

disputas quedan sin resolverse.

Los artistas, sin duda, podrían tomar acción legal cuando un político usa sin autorización sus composiciones durante una campaña; sin embargo, a parte de avergonzarlos públicamente, al aparecer en las páginas de la revista Rolling Stone tienen pocos argumentos en contra de los candidatos, quienes catapultan el éxito de los artistas al usar sus canciones durante los mítines.

A pesar de la carta de Petty, Michelle Bachmann tiene que considerar si esta canción es adecuada para la banda sonora de su campaña si toma en cuenta que las cosas no salieron tan bien para la última aspirante presidencial en usar dicho tema.