Ottawa. Canadá expresó su rechazo al posible envío de tropas estadounidenses para custodiar la frontera conjunta, medida que es analizada por el gobierno vecino con el fin de evitar el ingreso de personas potencialmente infectadas con el nuevo coronavirus, asegurando que la idea es innecesaria y dañaría las relaciones.

El primer ministro canadiense Justin Trudeau manifestó su oposición en referencia a un informe de Global News que indica que funcionarios de la Casa Blanca discutían un despliegue militar para atrapar a quienes quisieran cruzar sin autorización la frontera desmilitarizada, que constituye la más extensa del mundo con 8,900 kilómetros y que toca tres océanos, además de ser un punto de cruce para una de las relaciones comerciales bilaterales más grandes del mundo.

El límite se encuentra cerrado temporalmente desde el sábado pasado para cruces no esenciales, pero continúa permeable al comercio.

“Canadá y Estados Unidos tienen la frontera no militarizada más larga del mundo. Y es de gran interés para ambos que siga siendo así. Hemos mantenido conversaciones con Estados Unidos sobre esto”, declaró Trudeau en una sesión informativa.

“El flujo de personas y comercio a través del paralelo 49 ha beneficiado enormemente a nuestros dos países y nuestras economías, y creemos que debe seguir siendo así”, añadió.

Simbolismo

Se estima que 400,000 personas y 2,000 millones de dólares en bienes cruzan la frontera cada día en condiciones normales, aunque el flujo se ha reducido desde que se establecieron restricciones por el coronavirus.

Global News informó que hasta 1,000 soldados estadounidenses se ubicarían en un radio de 30 kilómetros desde los puntos de control fronterizos oficiales, y usarían sensores para detectar cruces irregulares.

Mientras que dos funcionarios estadounidenses le dijeron a la radio NPR que el plan del Pentágono si es enviar  1,000 soldados a la frontera con Canadá para ayudar a la Aduana y Protección Fronteriza (CBP, por su sigla en inglés) a medida que aumenta la preocupación por Covid-19 y se espera que otras 500 tropas se dirijan a la frontera mexicana.

Las tropas no realizarán tareas de aplicación de la ley, sino que ayudarán en áreas como la planificación y la logística, tal como lo hicieron durante la afluencia de migrantes centroamericanos.

Al cierre de esta edición el gobierno mexicano no se pronunció al respecto.