Canadá ordenó que las familias de su personal diplomático en Cuba vuelvan al país debido a las dudas que persisten sobre los misteriosos síntomas de salud que se les detectaron a 10 miembros de la misión canadiense en la isla.

La dependencia señaló que los diplomáticos canadienses en Cuba ya no estarán acompañados por sus familiares debido a la “incertidumbre actual” respecto a la causa de los padecimientos.

En octubre, el Departamento de Estado de Estados Unidos redujo el personal en su Embajada debido a que síntomas similares afectaron a 24 diplomáticos y subordinados estadounidenses.

Los síntomas incluyen mareos, dolores de cabeza y falta de capacidad para concentrarse.

El exsecretario de Estado, Rex Tillerson, dijo que los síntomas son resultado de “ataques dirigidos” pero no dijo quiénes podrían ser los responsables.

Según los resultados de las investigaciones realizadas por especialistas médicos, tanto de Canadá como de EU, las personas afectadas tendrían “un nuevo tipo de posible lesión cerebral adquirida” cuya causa “sigue siendo desconocida, pero podría ser de origen humano” han explicado los portavoces canadienses.

Cuba ha negado tajantemente en repetidas ocasiones cualquier participación o conocimiento de ataque alguno.

A diferencia de Canadá, que ha mantenido los mismos niveles de personal diplomático en Cuba antes y después de la aparición de los síntomas, Washington ha reducido el personal de su Embajada en La Habana a consecuencia de estos extraños incidentes.