Ottawa. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, afirmó tener información de que Irán derribó por error con un misil el avión ucraniano en Teherán la madrugada del 8 de enero.

La catástrofe, que provocó la muerte de las 176 personas que iban a bordo, en su mayoría iraníes-canadienses, ocurrió el miércoles poco después de que Teherán disparara misiles contra bases militares utilizadas por el ejército estadounidense en Irak.

“Tenemos información de múltiples fuentes, incluidos nuestros aliados y nuestros propios servicios, que indica que el avión fue derribado por un misil tierra-aire iraní”, declaró Trudeau en una conferencia de prensa. Aunque agregó: “Puede que no haya sido intencional”.

Anteriormente sin ser tan explícito, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había expresado sus dudas sobre la tesis del problema mecánico.

“Tengo mis sospechas”, dijo el mandatario a periodistas en la Casa Blanca. “Tengo la sensación de que algo terrible ha sucedido”, aseveró.

Tras darse a conocer la tesis canadiense, el vocero del gobierno de Irán, Alí Rabií, calificó dicha afirmación como una guerra psicológica y puntualizó que todos los países cuyos ciudadanos iban a bordo de la aeronave han enviado representantes a la capital para investigar los hechos, por lo que también hizo un llamado a la empresa Boeing a unirse a la revisión de los datos de la caja negra.

Mientras que el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Mousavi, solicitó a Trudeau compartir los datos de la investigación que lo llevó a dicha conclusión.

Asimismo, las autoridades iraníes señalaron que “los rumores” de que el avión de línea de Ukrainian International Airlines había sido derribado por un misil “no tienen ningún sentido”, y rechazaron la resistencia de Irán a entregar las cajas negras a Estados Unidos.

Kiev contempla varias hipótesis sobre qué provocó el accidente, entre ellas que fue un misil antiaéreo, la explosión de una bomba colocada a bordo, o una colisión con un dron.

Demócratas asimilan el conflicto de manera electoral

En Washington, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este jueves por 224 votos contra 194 la Resolución de Poderes de Guerra para limitar que el ejército estadounidense aumente las hostilidades contra Irán.

La medida refiere que, sin la autorización del Congreso, las hostilidades de la administración Trump contra Irán deben terminar en un plazo de 30 días.

Tras la votación de este jueves, el proyecto pasará al Senado, donde podría ser ratificado o desechado por la mayoría republicana.

La estrategia fue anunciada esta semana por la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, y pretende evitar que el presidente estadounidense escale la confrontación con el país de Medio Oriente, en un momento en que ni Estados Unidos ni el planeta pueden permitirse una guerra, aseveró en su momento la líder demócrata Pelosi.

La estructura de la resolución de la Cámara es única; sin embargo, hay dudas si es realmente legalmente vinculante. Se introdujo como una resolución concurrente, un tipo de resolución utilizada a menudo para proyectos de ley de “sentido del Congreso”. No van al presidente para obtener una firma, y no son legalmente vinculantes.

Los demócratas bajan el balón en la cancha electoral.