Tras una votación, el pleno de la Cámara de Representantes autorizó una resolución que permite iniciar casos de desacato civil contra el fiscal general, William Barr, y el exconsejero legal de la Casa Blanca, Donald McGahn, por el incumplimiento de las solicitudes de documentos y testimonios sobre el reporte del fiscal especial Robert Mueller.

Aun así, el voto de la Cámara refleja la frustración entre los demócratas con la falta de voluntad de Donald Trump de cooperar con los investigadores del Congreso.

“Estamos aquí hoy porque los tiempos nos han encontrado (...) Reconocemos la urgencia de la amenaza para nuestra nación que enfrentamos hoy”, declaró Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes.

Por su parte, los republicanos de la Cámara calificaron la votación como una distracción de los grandes problemas que enfrenta el país, incluida la crisis de la frontera sur.

Mientras que el asistente del fiscal general, Stephen Boyd, escribió que la decisión de programar la votación fue “prematura” y acusó a los legisladores de negarse a negociar con el departamento para obtener al menos algo de lo que querían.

Los demócratas ya han acudido a jueces federales en Washington y Nueva York para buscar la ejecución de citaciones que señalan a los registros financieros de Trump, que están en posesión de compañías privadas. Han obtenido victorias iniciales en los tribunales de primera instancia, pero es probable que las apelaciones se realicen en los próximos meses.

Privilegio ejecutivo

Poco antes de la votación de la Cámara, surgió un nuevo choque entre la administración y el Congreso, en una carta del Departamento de Justicia se revela que Barr pedirá a Trump que haga valer su privilegio ejecutivo para escudar documentos sobre la decisión de la administración de agregar una pregunta de ciudadanía al censo del 2020 si el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes avanza para mantener el desacato.