Sacramento, California. En medio de un intenso debate sobre la inmigración y el muro fronterizo propuesto por el presidente Donald Trump, el gobernador de California, Gavin Newsom, anunció que retirará de la frontera sur  a la mayoría de los soldados pertenecientes a la Guardia Nacional.

Sin embargo, reconoció que parte de las tropas estaban haciendo un buen trabajo en su lucha contra el tráfico de drogas y dijo que planea permitir que 100 de los aproximadamente 360 efectivos estatales desplegados actualmente, lo sigan haciendo con el gobierno federal.

“Estoy tratando de reconocer que hay algunas preocupaciones legítimas, pero no voy a jugar con el bombo y la política”, declaró  antes de firmar una orden ejecutiva con la que cambia el tipo de trabajo que harán las tropas.

La reprimenda de Newsom a la administración de Trump llega en vísperas de su primer discurso sobre la situación de California. Al anunciar su decisión el gobernador criticó al presidente.

“Todo esto es el teatro del absurdo”, enfatizó.

La acción de Newsom se origina a menos de una semana de que la también gobernadora demócrata de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, tomara una decisión similar, al ordenar la reasignación de tropas a lo largo de la frontera suroeste de Nuevo México. Las acciones de Newsom y Grisham son una afrenta reciente, aunque simbólica, a la descripción del presidente Donald Trump de una crisis de inmigración en la frontera sur.

El retiro de las tropas de California comenzará de inmediato, pero no podrá completarse hasta el 31 de marzo, cuando finalice el acuerdo vigente del estado con el gobierno federal.

Newsom reasignó alrededor de 110 elementos para reforzar los esfuerzos de prevención de incendios forestales en California y para apoyar la expansión de un programa antidrogas que apoya su administración estatal.

Acuerdo para evitar el cierre

Los negociadores en el Congreso dijeron el lunes que llegaron a un acuerdo en principio para financiar el gobierno y evitar otro cierre parcial.

El acuerdo que está surgiendo fue anunciado por un grupo de legisladores, entre ellos el senador republicano Richard Shelby y la representante demócrata Nita Lowey, luego de una reunión a puerta cerrada en el Capitolio.

Las conversaciones se habían venido abajo el fin de semana ante la exigencia demócrata de que el gobierno limite la cantidad de migrantes que puedan detener, pero aparentemente los legisladores superaron ese impasse el lunes por la noche.